Historia de la Vuelta Ciclista a España

En unos días comienza la Vuelta, la tercera grande en discordia. Una prueba que poco a poco va consiguiendo una identidad propia como la que tienen Giro o Tour, pero que todavía está a años luz de la repercusión que tienen en sus propios países estas competiciones que ya forman parte de su cultura. A pesar de ello la Vuelta ha vivido momentos míticos de ciclismo y aquí tenemos lo mejor de su historia


En 1935 el periodista Clemente López-Doriga, del desaparecido diario Informaciones, se convierte en el principal impulsor de la carrera ciclista por etapas que daría la vuelta a España al igual que se hacía en otros países de Europa y de esa forma aumentar el interés por la información deportiva en este diario. Con este último objeto convenció a Juan Pujol, el director del rotativo para la creación y patrocinio de la primera Vuelta ciclista a España.

La vuelta del 35 por la estación de Atocha

El 29 de abril del citado año 35 salían de Madrid los 50 primeros corredores de la historia de la Vuelta. Por delante 3425 km en nada menos que catorce etapas para recorrer la geografía española con sus pesados hierros y con los difíciles y poco asfaltados caminos de la época. El belga Gustaf Deloor fue el primer vencedor de la historia de la carrera, triunfo que repetiría en la siguiente edición, la de 1936 con el país en plena guerra civil.

Deloor

El conflicto hizo que la prueba no se disputara hasta 1941 con el triunfo de Julián Berrendero, conocido como “el negro de los ojos azules”, que igualmente repetiría en el 42, siendo el referente del ciclismo español de la época.

Berrendero en la Vuelta de 1941

La dura postguerra  produjo la suspensión de las dos siguientes ediciones de la Vuelta y hasta 1945 con la victoria de Delio Rodríguez, el corredor que más victorias de etapa tiene en la historia de la carrera nada menos que 38, no volvió a disputarse. Debido a la Segunda Guerra Mundial en los siguientes años muy pocos eran los corredores foráneos que tomaban parte de la carrera y todo quedaba en manos de los ciclistas locales en ediciones con poca participación y emoción.

Delio Rodríguez

Después de un parón de cinco años, en 1955 la ronda española retorna al calendario ciclista en un momento de gran repercusión de los ciclistas locales. El gran escalador toledano Bahamontes, su aguerrido rival el bilbaíno Loroño y el velocista Miguel Poblet, son de la partida en esta Vuelta del 55 que es vencida contra todo pronóstico por el francés Jean Dotto tras una larga escapada. En los próximos años la atención estuvo centrada en el duelo tanto dentro como fuera de la carretera de los citados Bahamontes y Loroño, si bien solo este último se hizo con una victoria en la general de la carrera en la Vuelta de 1957.

Bahamontes y Loroño junto a Luis Puig

En 1963 Jacques Anquetil, el primer vencedor de cinco ediciones del Tour de Francia, se hacía con la victoria final después de dos anteriores intentos fallidos, dejando paso el año siguiente al que fuera su histórico rival en las carreteras francesas, Raymond Poulidor que vencería la carrera española en el 64 y que fue protagonista también en el año 1965 quedando segundo en el podio final. A mediados de los 60 algunos problemas económicos acechaban a la organización de la Vuelta que vio mermada la presencia de las grandes estrellas extranjeras en algunas de las siguientes ediciones. Sin embargo la aparición de uno de los grandes mitos del ciclismo español, el conquense Luis Ocaña, y la victoria en 68 para el italiano Felice Gimondi, uno de los grandes del momento, hizo resurgir una vez más a la Vuelta que siempre tuvo sus altibajos. El propio Ocaña se haría con la victoria en la general final de la carrera en el año 1970 dando un autentico recital en algunas etapas.

En la década de los 70, un terremoto belga sacudía el mundo del ciclismo, su nombre era Eddy Merckx, “el Caníbal”. La Vuelta a España también iba a ser conquistada por el mejor ciclista de todos los tiempos en 1973 por delante de Luis Ocaña y del francés Thevenet en una carrera para la historia. El año anterior uno de los hombres que más le hizo sufrir en las montañas, José Manuel Fuente “Tarangu” ganaba su primera Vuelta, título que repetiría en el año 74. El asturiano volvía a dominar las cumbres de la mejor forma posible.

Merckx y Ocaña en la Vuelta de 1973

En el 77 el belga Freddy Maertens se imponía en la clasificación final, tras llevar a la espalda el maillot de líder desde el primer al último día de carrera e imponerse en nada menos que 13 etapas. Otra de las leyendas de la gran historia ciclista, el bretón Bernard Hinault hizo suya la ronda española de 1978 que al igual que en la edición anterior, diversos problemas políticos de la época hicieron suspender alguna de las etapas que transcurrían por Euskadi. Además esta iba a ser la última edición organizada por diario El Correo que atravesaba problemas económicos. A través de la gestión de Luis Puig, entonces presidente de la federación, la empresa Unipublic iba a hacerse cargo de la organización de la Vuelta en los siguientes años. El año 1982 iba a ser recordado por el positivo del vencedor Ángel Arroyo que fue desposeído del título, que fue a parar a manos del vasco Marino Lejarreta.

Hinault

El retorno de Bernard Hinault a la Vuelta y sobretodo la aparición de la durísima ascensión a los Lagos de Covadonga marcarían la carrera en 1983. El francés paso autenticas dificultades en la subida asturiana comparándola con el mítico Alpe d Huez y en la cual venció Lejarreta conocido como “el Junco de Berriz”. Sin embargo la general final fue a parar por segunda vez en su palmarés para Hinault. Destacar también las primeras emisiones en directo de televisión española de la Vuelta ciclista en aquel año 83.

Lejarreta en los Lagos de Covadonga

En el año 84 se produciría la victoria por menor diferencia de la historia de la carrera. Fue para el francés Eric Caritoux por delante del malogrado Alberto Fernández por tan solo seis segundos. Al año siguiente se produjo el primer triunfo en la Vuelta para uno de los corredores españoles más carismáticos de todos los tiempos Pedro Delgado que consigue la victoria tras imponerse al escocés Robert Millar. Lucho Herrera, el espectacular escalador colombiano se hacía con la victoria en el año 87 siendo el primer corredor colombiano y único hasta la fecha en ganar una vuelta de tres semanas. La década de los ochenta finalizaba en la Vuelta con la segunda victoria en la general para el segoviano Perico Delgado que en el año anterior 1988 se alzo con la victoria en el Tour de Francia.

Tony Rominger se convertiría en el autentico dominador de la carrera en los años 90 con tres triunfos consecutivos en la general final (92, 93,94). La ausencia de Miguel Induráin su gran verdugo en el mes de julio en el Tour favoreció al suizo que fue vencedor con todo merecimiento de estas tres ediciones. Otro suizo Alex Zulle se impondría en las Vueltas del 96 y 97, también anteriormente su compañero en el grupo deportivo ONCE, el francés Jalabert, ganaba la carrera en 1995 pasando de ser un sprinter a un corredor completo en todos los terrenos. Ese mismo año la Vuelta cambiaba de mes buscando mejor participación y posiblemente huyendo de algunas malas pasadas con las inclemencias meteorológicas, pasando del inicial mes de abril hasta septiembre.

Tony Rominger

En el año 1999 la noticia es el descubrimiento de una montaña que va a marcar una época en la Vuelta y en el propio ciclismo, estamos hablando naturalmente del temible Angliru. Esta durísima ascensión con porcentajes de hasta el 23% iba a ser conquistada por primera vez por José María “el Chaba” Jiménez, uno de los grandes escaladores españoles de todos los tiempos. La victoria en la general final de aquel año fue para el alemán Ullrich que sufrió de lo lindo en el alto asturiano. Los siguientes años fueron de dominio intermitente para el escalador bejarano Roberto Heras que se haría con tres ediciones de la Vuelta ciclista a España. Heras iba a manchar sus participaciones en la Vuelta, con un positivo en el año 2005 en el que iba a ser su cuarto entorchado entrando en la historia de la prueba.

Jiménez y Heras

Otro de los grandes protagonistas en los años venideros iba a ser el murciano Alejandro Valverde que además de imponerse en la Vuelta 2009, iba a subir al podio tanto en la tercera como en la segunda posición en varias ocasiones. En 2010, año en que la victoria iba a parar al siciliano Vicenzo Nibali, el maillot de líder cambiaba el color oro o amarillo por el rojo para diferenciarlo de otras carreras y mostrar una seña de identidad propia. Como no podía ser de otra forma el gran Alberto Contador también forma parte de la historia de la carrera habiendo vencido en las ediciones de 2008 y 2012, en esta última con una portentosa exhibición camino de Fuente De

Alejandro Valverde
Compartir
Artículo anteriorLa era Valverde comienza con victoria
Artículo siguienteNadal se proclama campeón por primera vez en Cincinnati tras ganar a Isner por un doble 7-6
Especialista en Ciclismo. Sincadena2012.blogspot.com.es