España se pasea ante Polonia

La Selección dejó a su rival en sólo 13 puntos al descanso y llegó a ir ganando por 48, aunque se relajó en el último cuarto. Rubio anotó 15 puntos, su máxima con España


Como una hora y cuarto antes del España-Polonia, Marcin Gortat, el pívot polaco de los Phoenix Suns de la NBA, apareció en el Celje Arena… completamente solo y con la mochila a la espalda: un excursionista, unhiker perdido por las trochas montañosas de Eslovenia. A la hora en que comparecía Gortat, entre el goteo de sus despistados colegas polacos, la España de Juan Orenga ya calentaba rigurosamente en el Arena, como un equipo medianamente serio. Poco más de hora y media después, en el descanso del partido, España masacraba a Polonia con un inaudito 49-13, los polacos firmaban una veloz salida del Eurobasket, y los españoles se dedicaban, como gran preocupación, a reparar el dedo de Víctor Claver que había doblado un balonazo…

Polonia entró en el minuto 20 con mínimo histórico de anotación y 13 puntos anotados: con un triple, Lukasz Koszarek fue con esos tres puntitos, y por increíble que parezca, el máximo anotador de su equipo en la primera parte: algo así como el único o último jinete de caballería polaca en pie ante la guerra relámpago desatada desde la defensa española, que retumbaba en ataque con el cañón pesado de Marc Gasol y hacía trizas las posiciones de Polonia con tiros de tres puntos (Sergio Rodríguez, 3/ 4 en triples) y con la velocidad de Ricky(15 pts, su máximo con la Selección), más descargas aéreas de Rudy Fernández, que caía en picado sobre el aro polaco.

Ni siquiera el joven pívot Karnowski palió el descalabro de una Polonia que anotó un total de cuatro canastas antes del descanso. En el fragor de esos 20 minutos trepidantes, la blitzkrieg relampagueante de la Selección campeona de Europa laminó a la desarticulada Polonia y la expulsó del Eurobasket de Eslovenia. “Estamos aquí con el baloncesto de Polonia”, coreaban en las tribunas del Celje Arena las decenas de fans polacos que habían agotado la cerveza en las tabernas vecinas al recinto: la cerveza eslovena debe abastecer de buena moral suplementaria…

Ya en la segunda parte, en siete minutos más, y tras tirito interior de Marc Gasol (15 pts, cinco rebotes) en fadeaway, dejándose caer hacia atrás y triples de Calderón y Rudy (13 pts), la diferencia había crecido hasta un escandaloso 70-24, cuando apenas se cruzaba el minuto 27. A esas alturas, Orenga ya daba rodaje a sus jugadores de banquillo y Polonia se dedicaba a tirar triples como en juegos veraniegos en las playas fluviales del Vístula. El 76-30 del tercer cuarto cancelaba cualquier toda de partido a falta de diez minutos de juego real. El minuto 35 se atravesó con un 83-40 que anula comentarios. “Somos la vergüenza de Polonia”, dijo después el alero Thomas Kelati.

El acta se remató con 89-53. Polonia queda fuera del Eurobasket y España tiene pie y medio en la segunda fase de grupos: que la Selección empieza a partir del miércoles, ya en Liubliana. Si Eslovenia bate a Croacia en el último partido de esta jornada, España (que mañana se mide a Georgia) ya estará clasificada matemáticamente. Fue un mediodía de buena cerveza para la hinchada polaca… y de sufrimiento para su despistado equipo nacional de baloncesto, atomizado por España y su defensa-relámpago.