Los árbitros y Casadevall se llevan la victoria a Málaga

Vaya por delante que Unicaja de Málaga es mucho mejor equipo que este Tecnyconta Zaragoza. Desde el inquilino del banquillo hasta el último jugador de rotación. Pero es que hoy,  además, contaban con tres invitados de excepción en su escuadra: el 57, el 41 y el 15. Ni son los más altos ni son los más técnicos, pero  han decidido el partido merced a su arbitraria gestión del pito en los momentos decisivos. El técnico local también ha puesto su granito de arena en la derrota con una serie de decisiones inexplicables en las rotaciones de su equipo. Dos losas, los árbitros y su banquillo, demasiado pesadas para los jugadores locales que, no obstante, han vuelto a competir y defender como hacía tiempo.

Tras la preocupante victoria el pasado domingo contra ICL Manresa todos los ojos estaban puestos hoy en el equipo rojillo. El bajón del equipo tras la derrota contra Divina Seguros Joventut era evidente y no parecía tener final. Hoy, un mes después, el equipo ha vuelto a parecerse a aquel que dejamos antes de Navidad. Un equipo aguerrido, luchador, como decía su himno “derrochando coraje y corazón”. Sólo así podían competir como han competido contra un equipo contra Unicaja. Sólo así conseguirán sus objetivos.

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Casadevall preparó el partido a conciencia. Sabía las facilidades de Unicaja de generar a partir del pick&roll y ordenó a sus jugadores ser muy agresivos con el flash largo. El resultado: apenas 33 puntos de los visitantes al descanso. El plan funcionaba. El problema para los locales era que el aro contrario tenía una tapa para ellos, especialmente para un Jelovac que se desesperaba consigo mismo y con los árbitros. A mediados del primer cuarto, el jugador serbio llevaba un – 6 de valoración. Terminó con 22. Todo un genio.

El técnico catalán intento sorprender a su oponente con la inclusión de Juskevicius por Gecevicius en el once inicial. El objetivo: sólo él lo sabe. Con ese movimiento lo único que consiguió fue descentrar a los dos lituanos (13 puntos entre los 2) cuando hasta ahora era de lo poco que funcionaba en el périmetro. Y eso que Adas no comenzó mal, con mucha actividad defensiva contra Smith y un buen triple en transición. Los visitantes buscaban insistentemente a Musli, quién puso la tienda de campaña y el camping en la zona azul – varias violaciones de hasta 8 segundos totalmente impunes- y se imponía al tulipán Norel, logrando así la primera gran ventaja (5-11). Con la salida de Sergi García y de Gecevicius el equipo lograba apretar el luminoso al final del primer cuarto (13-16).

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El segundo cuarto seguía con la misma tónica que el primero, aunque los visitantes empezaron a encontrar las vías de agua en la defensa local desde el perímetro, con hasta 4 triples conseguidos. Aún así, los locales no le perdieron la cara al partido y con Jelovac de vuelta a pista – en su versión MVP- lograron reducir todavía más las distancias en el marcador, aunque Lafayette devolvía la moneda desde el 6,75 (29-33). Jelovac con un 2+1 y Henk Norel con un palmeo volteaban el marcador para los aragoneses (34-33).

Aunque el Tecynconta lograba una ventaja de 5 puntos tras la vuelta de vestuarios (38-33), los malagueños habían cogido el truco a la defensa planteada por Casadevall. El detonante fue la salida de Nedovic a pista. El escolta serbio en plenitud de facultades es uno de los 3 mejores escoltas e la competición sin duda alguna. Su primer paso en penetración es sencillamente imparable. Y si además tiene el día desde el 6,75…….. no hay nada que hacer. El relevo de Nedovic lo tomaba Musli desde su chalet en la zona caísta, aprovechando también el cansancio de Norel. Pero el Tecnyconta no se iba a rendir fácilmente y con Jelovac a los mandos la ventaja se quedaba en 3 puntos merced a un tiro sobre la bocina de Nedovic (57-60).

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El brutal acierto desde el perímetro por parte de los visitantes – con un Nedovic en trance- amenazaba con dejarnos sin partido. A ello había que sumarle una lesión de Norel tras una zancadilla intencionada de Omic que no fue sancionada ni con falta. Como tampoco lo fue el codazo a Jelovac en la primera parte y que terminó con el serbio con una brecha en la ceja.  Como tampoco lo fueron los constantes repartos de cera de Musli en la zona. Y a pesar de todo esto, los locales se pusieron a 6 (62-68). Pero como un buen cantante, a los árbitros todavía les faltaban los bises. Una falta pitada a Bellas sobre Fogg cuando estaba tirando de 3– pitada cuando un jugador del Tecnyconta había cogido el rebote- junto con una técnica al base madrileño por dialogar con el 57 terminaron de romper el marcador. Cuatro puntos consecutivos de los malagueños por cortesía del lobby ACB y sus secuaces. Los últimos minutos sirvieron para sacar el orgullo de los jugadores para el 77-82 final.

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