Jesé vuelve a casa para cumplir el sueño de toda una isla

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Si hay dos personas responsables de que el Bichito se presente en sociedad esta tarde a partir de las 18:00 (hora insular) vistiendo la elástica amarilla de la UD Las Palmas, esos son Miguel Ángel Ramírez, Presidente de la entidad insular, que ha peleado contra viento y marea como si de un Quijote moderno se tratase para repatriar al atacante canario y cumplir el sueño de su niñez de portar en el pecho el escudo del equipo de su tierra y por otra parte el propio Jesé, relativizando la importancia del dinero por su salario inalcanzable para las arcas del conjunto amarillo y negándose en rotundo a firmar por primeros espadas europeos como el AC Milan, AS Roma, Liverpool o en menor medida el Boro de Aitor Karanka, demostrando un compromiso inexpugnable que finalmente derribaba las reticencias de un PSG que claudicaba ante el deseo de su jugador, con la sana intención de recuperar en la isla la mejor versión del futbolista que llevó al conjunto parisino a desembolsar la friolera de 25 millones de euros al Real Madrid este verano, para vestirle con los colores del campeón de la Ligue 1.

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El propio Ramírez anunciaba el acuerdo a bombo y platillo por la mañana en UD Radio, la emisora oficial de la UD Las Palmas, pero el éxtasis total llegaba a la conclusión del encuentro de anoche en el que la hinchada amarilla abandonaba las gradas con una sonrisa de oreja a oreja, tras ver vencer a su equipo por 3-1 al Valencia, en uno de los encuentros más emocionantes de una temporada en la que la UD, junto al Real Madrid, es el único equipo invicto en su estadio. Ese momento fue el elegido por la directiva insular para oficializar el fichaje de Jesé a través de la megafonía del estadio, en un regalo de despedida recibido con júbilo por los asistentes, invitándoles a asistir esta tarde a la presentación de su hijo pródigo, un Jesé que abandona el glamour de la Ciudad de la Luz, para volver a disfrutar del deporte rey, en su casa, con su gente y con un equipo que está en boca de todo el firmamento futbolístico y que con su llegada, Setién obtiene la pieza que le faltaba en su tablero de la vida, para tener la verticalidad y el desequilibrio necesario en algunos momentos y que ha privado a los canarios de tener algún punto más en su casillero, que les acerque a la zona europea.

Pocos podían soñar hace 2 temporadas, con un equipo como el actual, que recuperaba la identidad del juego de toque que en la edad de oro de la UD identificaba a los amarillos, con un proyecto ilusionante, con figuras internacionales fuera del alcance de las arcas del club a priori sobre el terreno de juego y un proyecto en definitiva, que a 15 puntos de la salvación, debe mirar hacia arriba, con Europa a 6 puntos de distancia y con la ilusión de toda una isla empujando para seguir sumando y remando juntos en una misma dirección.

Jesé es la guinda de un pastel en el que Jonathan Viera, Vicente Gómez, Roque Mesa y Pedro Bigas llaman a las puertas de la Roja, en el que Mauricio Lemos sigue ofreciendo destellos de lo que puede llegar a ser si no se sale del camino correcto del trabajo y del sacrificio, en el que Prince ha recuperado el nivel que le convirtió en un crack mundial, en el que Tana cada vez que puede asombra con su calidad técnica y su magia sobre el césped, en el que Michel Macedo y Dani Castellano están a un nivel estratosférico aportando un plus en defensa y en ataque y en el que Halilovic retorna a un fútbol de toque en el que puede explotar todas sus cualidades para ser la figura que un día se proyectó en el Barcelona y todo ello sin olvidarnos de un Marko Livaja que si atempera su carácter, puede seguir engrosando su cuenta particular de goles para que esta UD Las Palmas siga creciendo.

Cada partido que juega el equipo parece más barato renovar a un Quique Setién que tiene encandilada a la grada y que ¿quién mejor que él para recuperar la mejor versión del Bichito?, Ramírez no es tonto y lo sabe y lo que es más, es capaz de conseguir todo aquello que se propone, como demuestran la vuelta de Viera o los fichajes estelares de Prince y del propio Jesé, ¿el siguiente?, esperemos que sea la renovación de un Setién que empieza a ver amarillear su corazón racinguista y ¡qué todos lo veamos!.