LeBron, Durant y el nuevo dogma de la NBA

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No nos engañemos, cuando LeBron James se marchó a Miami para juntarse allí con Chris Bosh y Dwayne Wade consiguió cambiar el chip en la cabeza de muchos jugadores. El mejor baloncestista del planeta aterrizaba en Florida con al intención de conquistar los títulos que pensaba o intuía que no podría conseguir en Cleveland, y el tiempo le dio la razón con dos títulos que evidenciaban que su escapada había surtido efecto. El propio James volvió a repetir la historia y recorrió el mismo camino cuando se juntó en su vuelta a los Cavs con otros dos All Stars como Kyrie Irving y Kevin Love, trayendo consigo otro título más que sumar a sus vitrinas.

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Sin embargo, ha sido Kevin Durant el que ha terminado por romper la hucha cuando se unió a los Warriors en busca del título que se le escapó en Oklahoma. El jugador de Washington D.C fue convencido por una comitiva de la franquicia californiana formada por Draymond Green, Stephen Curry y Klay Thompson. Las tres estrellas del conjunto que dirige Steve Kerr persuadieron al bueno de KD con una simple frase que se puede resumir en “¿Cuántos anillos crees que puedes ganar con nosotros?”; dicho y hecho.

Con Durant en nómina, los Warriors no han tenido rival esta temporada, ni durante la competición regular ni durante los Playoff. Precisamente, ha sido en las postemporada donde han batido varios récords colectivos que demuestran que estamos ante el mejor equipo del siglo XXI hasta el momento y uno de los mejores de la historia. Los números no engañan, pero las sensaciones menos; Golden State es una trituradora de equipos gracias a un ataque capacitado para dominar todas las armas, posiciones y registros posibles. Son capaces de destrozar a cualquiera corriendo la pista, en estático, desde fuera, desde dentro, desde media distancia…

Todos esos hechos demuestran que lo que ha ocurrido en estas últimas Finales no es casualidad, y es que ningún equipo había sido capaz de aglutinar en su plantilla tal cantidad de talento bruto que, además, está tan bien estructurado desde el banquillo por un Steve Kerr que ha demostrado una capacidad espectacular a la hora de encajar todas las piezas de las que ha dispuesto a lo largo de estos tres últimos años.

Sin duda alguna, todos podemos estar más o menos de acuerdo en este tipo de cuestiones, pero lo que queda claro es que ahora los Cavs y LeBron tienen que mover ficha para poder combatir contra ellos. Ahora bien, ¿cuál sería la mejor solución para frenar a los Warriors? Pues fichando otro All Star. Es el único camino que puede recorrer la franquicia de Ohio para intentar frenar el caudal ofensivo que tiene el enemigo, y la mejor pieza que puede ayudarles tiene nombre y apellidos: Carmelo Anthony.

No soy un gran fan de Carmelo, he de reconocerlo, pienso que por siendo el jugador franquicia nunca será capaz de ganar un anillo, pero como complemento a LeBron James, Irving y Love encontraríamos un potencial ofensivo bastante similar al que tienen en San FranciscoAnthony es la respuesta al desafío que suponen los Warriors y seguramente los Cavs trabajarán para traerle o, por lo menos, buscar algo parecido porque parece la única manera de enfrentarse a los actuales campeones de la NBA.

Aunque esta operación parece complicada económicamente, lo que realmente quiero explicar con todo esto es el cambio de mentalidad que está habiendo en una competición que se jactaba de ser la más igualada y la más equilibrada del mundo. Quizás estemos viviendo en una época en la que coinciden la mayor cantidad de potenciales Hall of Famers de la historia y eso nos haya llevado a un camino donde los “Superteams“, como se empieza a conocer en EEUU a la reunión de estrellas de Golden State, sea el dogma que vaya a empezar a dominar la liga.

Lo cierto es que la llegada de Durant al equipo de Curry generó cierto recelo, pero no cabe duda de que es el camino que muchos van a empezar a tomar con el paso de los años por una simple razón de querer saber lo que se siente cuando se conquista un anillo de campeón. ¿Serán los Cavs los siguientes en juntar otro “Superteam“?

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