¡Justicia!

Es difícil con palabras expresar lo que uno siente ante tal injusticia. La federación española de balonmano con su presidente a la cabeza, el señor Blázquez se ha cebado a gusto con el técnico del Aula Cultural, Miguel Ángel Peñas.

Miguel Ángel Peñas/ www.bmaula.es

Reflexionando no se entiende tal decisión. Es cierto, que Peñas se equivocó en las formas pero no en el fondo donde se ha visto a lo largo de la temporada y más después de esas polémicas declaraciones, que el Aula Cultural ha sufrido extraños arbitrajes.

Desde los hechos, Miguel Ángel Peñas no ha podido entrenar a su equipo en partido oficial y ya ha llovido, desde el pasado mes de abril. Creo que dos meses es más que suficiente y que se debería limpiar la sanción para que el técnico pudiera empezar ya, en septiembre, pero parece que no será así.

Es un hecho sin precedentes lo que está pasando. Nada antes había ocurrido nada igual, lo que hace pensar que es una venganza personal por todo lo que dijo, Miguel Ángel Peñas. El señor presidente debería replantearse la situación donde con esta situación está haciendo mucho daño a un deporte como es el balonmano.

A todo el mundo le parece exagerado todo esto pero da igual. Se quiere ser ejemplarizante para que no vuelva ocurrir pero después en otras situaciones no se es tan dramático y eso extraña, y por lo tanto es una vendetta.

Todos estamos de acuerdo que Miguel Ángel Peñas se equivocó en las declaraciones pero ya pidió perdón aunque sus palabras y los recursos presentados por el Aula Cultural no han tenido respuesta alguna por parte de la federación española de balonmano.

Ahora, tanto club como entrenador irán a por todas e irán al Tribunal Administrativo del Deporte del CSD, para que las alegaciones presentadas puedan dar sus frutos. Esperemos que impere la cordura y que se rebaje la sanción interpuesta por seis meses.

El señor presidente debería reflexionar y no ser tan duro y emplearse a fondo en otras cosas donde el balonmano femenino español y concretamente, la liga, está perdiendo jugadoras porque se terminan marchando al extranjero y los equipos, cada vez, no tienen nivel adquisitivo suficiente para poder competir. Y para más índole, el señor Blázquez se sube el sueldo ante la permisividad de los equipos, como no era suficiente, pues gana más de 100.000 euros.

Esperemos que con el tiempo impere la cordura y se rebaje la sanción para que Miguel Ángel Peñas pueda empezar a entrenar con su equipo, el Aula Cultural, en partido oficial. Sino, todo esto, sería un hecho gravísimo, tanto para el balonmano como para en general, el deporte español. Por supuesto, Miguel Ángel Peñas cuenta con todo el apoyo y que se solucione el tema lo antes posible para que vuelva la normalidad.

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