El Gran Canaria Arena se rinde a los Gladiadores de Bellator en una velada memorable

Imagen de Santiago Icigar (Tercer Equipo)

Con un recinto hasta la bandera, la afición grancanaria pudo disfrutar del mejor espectáculo jamás visto de MMA en nuestro país, con todos los ojos del mundo puestos en una isla redonda que disfrutó de lo lindo del excelso nivel ofrecido por los peleadores locales y del que salió triunfador Aridane Romero como vencedor del Road to Bellator que le permitirá firmar un contrato con el gigante de las MMA y demostrar su pericia al otro lado del charco.

Imagen de Santiago Icigar (Tercer Equipo)
Imagen de Santiago Icigar (Tercer Equipo)

Además, Paco Estévez, uno de los ídolos locales, se hacía con el prestigioso cinturón del World Fight Tour, en un combate épico ante el judoka olímpico por partida doble, Ricardo Etxarte.

El público canario pudo vivir anoche a flor de piel la espectacularidad de la puesta en escena norteamericana 100% de la mano de Bellator, en un marco incomparable como es el Pabellón del Gran Canaria Arena, con unos peleadores que lo dieron todo en la jaula, hasta su última gota de sudor, jaleados por un público entregado a los honorables gladiadores del siglo XXI en un espectáculo nunca visto en nuestro país y con el locutor de Radio Marca Gran Canaria, Lito Jiménez actuando de maestro de ceremonias.

Imagen de Mónica Salvador
Imagen de Mónica Salvador

Los combates amateur calentaban el ambiente y preparaban al público para el arranque de las semifinales del torneo del Road to Bellator, por el que uno de los participantes obtendría la oportunidad única de firmar un contrato con Bellator para disputar varias peleas en EEUU, pudiendo convertirse en una estrella de las MMA. El canario Aridane Romero accedía a la gran final tras derrotar a Aratz Garmendia, donde se mediría al madrileño David Mora, quien se impondría en su semifinal a Becerra, en un combate a dos asaltos de 5 minutos.

A la espera del premio más esperado de la noche, el GC Arena viviría 3 enfrentamientos gloriosos:

Imagen de Mónica Salvador (Tercer Equipo)
Imagen de Mónica Salvador (Tercer Equipo)

En primer lugar, el mítico Rafael Cavalcante Feijao, destrozaba en un solo asalto al alemán Daniel Konecke, que no podía frenar el ímpetu del peleador carioca, que ofreció unas pinceladas de su espectacular modo de lucha que le han convertido en leyenda viva de las Artes Marciales mixtas.

Tras la exhibición portentosa de Feijao, aclamado por todo el público asistente, se enfrentaban el ídolo local, Paco Estévez y Ricardo Etxarte, por el cinturón del WFT 7, en un combate épico de 3 asaltos de 5 minutos en el que ambos peleadores tuvieron sus momentos de apuro, en un combate intenso en el que el canario sufrió lo indecible para dejar al peleador vasco sin el preciado trofeo. El apoyo incondicional del público daba a Paco el plus de energía que necesitaba para encajar los duros ataques de un Etxarte que vendía cara su piel en un combate que necesitó de la decisión de los jueces para proclamar al vencedor.

Imagen de Mónica Salvador (Tercer Equipo)
Imagen de Mónica Salvador (Tercer Equipo)

Por último, Omar Santana se enfrentaba ante su gente con el británico Critchfield, en un combate dominado por el canario, que jaleado por su público se llevaba el gato al agua, viviéndose uno de los emotivos momentos de la noche, al dedicar el triunfo a sus abuelos recientemente fallecidos y a su futuro hijo que está a punto de nacer, llevándose el cariño de todo el público asistente que permanecía emocionado ante la escena ofrecida por el bravo gladiador canario.

Imagen de Mónica Salvador (Tercer Equipo)
Imagen de Mónica Salvador (Tercer Equipo)

Por fin llegaba el turno de la gran final del Road to Bellator, con un canario y un madrileño ofreciendo una pelea épica, descarnada, con toda la ilusión puesta en cada golpe, en cada patada en un combate al mejor de 2 asaltos de 5 minutos en el que Aridane Romero se impuso con claridad a Mora en el primer asalto, con el madrileño sangrando a borbotones en su ceja derecha, pero que volvía a la jaula con la furia del que sabe que tiene poco que perder y todo por ganar, forzando a los jueces a necesitar de un asalto añadido para decidir al campeón del torneo y por ende, al peleador galardonado con el soñado contrato con Bellator, imponiéndose Ariadne Romero en un combate muy igualado que dejaba al madrileño a las puertas de cumplir su sueño.

Imagen de Mónica Salvador (Tercer Equipo)
Imagen de Mónica Salvador (Tercer Equipo)

El momento más tenso de la velada se viviría en el siguiente combate entre el canario Rogelio González y el catalán Álex Cabanes,  que ya habían tenido sus más y sus menos el día anterior en la ceremonia del pesaje y que derivó en una pelea dura, en la que llevaba el catalán el control de la pelea, pero cometió el error imperdonable de propinar un rodillazo ilegal en la cabeza de su contendiente mientras éste estaba cayendo, obligando al árbitro a detener el combate para que su adversario fuera atendido por los servicios médicos, permaneciendo inmóvil en el suelo, mientras el público asistente increpaba al peleador catalán por su acción tan innecesaria como peligrosa para la salud de su rival.

Imagen de Mónica Salvador (Tercer Equipo)
Imagen de Mónica Salvador (Tercer Equipo)

Tras unos minutos de pura angustia, Rogelio se incorporaba y aceptaba las disculpas de Cabanes, que era descalificado por el árbitro, demostrando el peleador isleño una capacidad de perdón digna de elogio.

Sin embargo el show debía continuar y el espectáculo volvía a deparar una alegría a la hinchada local que veía como Thiago Martins se desembarazaba del catalán Marc Gómez en el primer asalto, con un brutal golpe a la cabeza que hacía caer a su adversario, rematando la faena con un nuevo puñetazo con su adversario ya en la lona, que le convertía en rotundo vencedor por KO, recibiendo el reconocimiento de una hinchada entregada a los suyos.

Imagen de Mónica Salvador (Tercer Equipo)
Imagen de Mónica Salvador (Tercer Equipo)

Néstor Oropesa era el siguiente en encerrarse en la jaula con el congoleño Herman Kungu, en un combate en el que un letal golpe del canario en la rodilla de su rival le hacía desplomarse como si de un árbol talado se tratase en el primer asalto, debiendo ser ayudado por sus asistentes para abandonar la jaula con su rodilla seriamente dañada, mientras el público enfervorecido ensalzaba la gran actuación de su peleador.

Imagen de Mónica Salvador (Tercer Equipo)
Imagen de Mónica Salvador (Tercer Equipo)

Posteriormente le tocaría el turno a Ángel Socorro, que se mediría al ruso afincado en Barcelona, Sasha Belov, en un combate brutal en el que el estilo de lucha similar de ambos peleadores convirtió la pelea en una lluvia de patadas en ambas direcciones que llevó a los jueces a decidir el ganador en medio de la polémica, otorgando un triunfo al peleador local, que era protestado airadamente por los preparadores del ruso, que no entendían la decisión tomada ante la igualdad vivida en la jaula.

Imagen de Mónica Salvador Quesada (Tercer Equipo)
Imagen de Mónica Salvador Quesada (Tercer Equipo)

Iván Raúl se desembarazaba con un ahogamiento que dejaba fuera de combate al mexicano, el Lagrimita en el penúltimo combate de la velada en la que ponían el punto y final a la mágica velada, Máximo Suárez y el luso Boa Morte, en el combate más intenso y descarnado de la velada, en el que la valentía, el pundonor y la lluvia de golpes recibidas por ambos contendientes dejaba sin aliento a una afición que veía como Maxi se llevaba a los puntos la victoria final, en una velada inolvidable, de las que hacen afición para unas MMA que ganan cada día más adeptos.

Imagen de Mónica Salvador (Tercer Equipo)
Imagen de Mónica Salvador (Tercer Equipo)

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

8 + 6 =