Bucarest, ciudad maldita

El Athletic Club ya conoce al que será su primer rival en las previas para clasificarse a la presente edición de la Europa League. El Dinamo de Bucarest será de todo menos una perita en dulce.

El Athletic Club, segundo cabeza de serie del bombo, le ha tocado bailar, a priori, con la más fea del baile. El camino hacia la competición europea empieza con un rival que, por alcurnia y potencial, no debe ser despreciado. Y todo ello adobado con el retorno del club a la ciudad en la que conoció cuan duro y frenético puede ser el descenso desde el cielo a los infiernos, al caer derrotado por el Atlético de Madrid en la final de la Europa League del 2012.

OFICIAL Comunicat de pres
Conocidos en su país como los “perros rojos”. Sobran explicaciones.

Varios factores han de ser tenidos en cuenta en cuanto a la eliminatoria, a disputar la ida el 27 de julio en Rumanía y la vuelta el 3 de agosto en San Mamés. El conjunto rumano, dirigido por un viejo conocido del fútbol español como Cosmin Contra, contará con una seria ventaja en lo físico y el ritmo, dado que empieza la liga doméstica este mismo sábado y que empezó su pretemporada 3 semanas antes que el conjunto vasco.

 

No sólo Cosmin Contra conocerá de antemano al conjunto de Ziganda, ya que alguna de sus últimas incorporaciones también tienen experiencia en la liga española, como Juan Ángel Albín (ex Getafe y Espanyol), Diogo Salomao (ex Mallorca) o el valenciano José Antonio Romera (recién renovado, canterano de la U.D. Levante y trotamundos del fútbol con experiencia en Rep. Checa) lo que puede suponer una leve ventaja. Del mismo modo, cuentan en su filas con Rivaldinho, hijo del mítico Rivaldo, balón de oro en 1999, quien quiere escribir su propia historia alejado de la prolongada sombra de su progenitor.

OFICIAL Juan ALBIN la Dinamo
Albín, presentado el 14 de julio, con la casaca roja

A su vez, su manager general, el mítico delantero rumano de los 90 Adrian Mutu, ídolo de masas en su país natal, tras el sorteo ya ha lanzado arengas para motivar a la afición local quien, tras 5 años de ausencia, sueña con prolongar su trayecto en Europa. Es por ello que, como acostumbra el club de la capital, el partido de competición europea lo jugará fuera de su estadio (Stadionul Dinamo, con capacidad para poco menos de 16.000 espectadores), trasladándose al Arena Nationala, con capacidad para 55.600 espectadores, siempre y cuando la federación no se oponga, extremo harto improbable.

El sorteo ha sido esquivo para ambas partes. El Athletic se enfrentará a un club más rodado y el Dinamo teme la experiencia del conjunto vasco en las lides europeas. Y todo ello con el marco de fondo de una ciudad que traerá escasos recuerdos dulces a una afición que quiere cerrar de una vez una herida aun dolorosa tras más de 5 años. Bucarest, ciudad maldita por conquistar. Los “perros rojos” no darán tregua a los leones. Y solo estamos a julio.