Phil Pressey, ¿de la D-League a la ACB?

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David Pick sitúa al playmaker (1,80 metros) texano en la órbita de un FC Barcelona dando por perdido definitivamente a un Shane Larkin que probará fortuna en la NBA después de igualar la oferta culé en el tanteo por parte de Baskonia.

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Formado en la NCAA en las filas de la Universidad de Missouri, donde permaneció 3 temporadas siendo el líder en asistencias de la Big 12 Conference, en 2012 con 6,2 asistencias por encuentro. A pesar de sus buenos números no despertó de primeras el interés de ninguna franquicia en el Draft de 2013, a pesar de lo cual fue invitado por los Celtics ese mismo verano para hacer con ellos la pretemporada, convenciendo al conjunto de Boston que le firmó su primer contrato profesional (2013-15). En su última temporada fue cedido a los Maine Red Claws, antes de ser traspasado a los Sixers, que a su vez lo cedieron a los Idaho Stampede (2015-16), regresando a la NBA de la mano de los Phoenix Suns en 2016, quienes a su vez le devolvieron a los Santa Cruz Warriors, con quienes ha ofrecido unos promedios de 16,5 puntos, 7,6 asistencias y 5 rebotes por encuentro, que han despertado el interés del FC Barcelona, abriéndose la puerta para su primera aventura al otro lado del charco.

Con su llegada Sito Alonso contaría con un base atlético y muy ágil, con una aportación anotadora discreta y que debe de mejorar sobre todo en su tiro exterior y en la selección de sus tiros. Su punto fuerte es la penetración hasta el aro, donde saca el máximo partido a sus condiciones físicas, además de ser un gran asistente, dotado de una buena visión de juego y con la creatividad como principal aliada en su faceta de director de orquesta.

Como defensor, su rapidez y agresividad le convierten en un incordio para sus rivales, compensando su falta de corpulencia. Un jugador de equipo, muy alejado al de jugador franquicia de Tyrese Rice el pasado curso.