El Submarino se adjudica el bolo ante su vecino granota

Imagen vía Villarreal CF

El nombre de Bardhi resonó con fuerza en el legendario estadio del Collao de Alcoy en diversas fases de la confrontación que cruzó al Levante y al Villarreal en un nuevo ensayo de preparación para la temporada que ya comienza a vislumbrarse en el ámbito de LaLiga Santander.

Imagen vía Levante UD
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El hecho no es anecdótico. En realidad, es sintomático de lo que aconteció sobre el verde con el jugador macedonio como protagonista estelar mientras estuvo anclado al rectángulo de juego. Si algún aspecto acentúa es su ascendente en el ecosistema del duelo. La grada correspondió su notable actuación con una salva de aplausos cuando enfiló el camino hacia los vestuarios al filo del minuto sesenta. Su tarjeta de presentación ante uno de los equipos que componen la nómina de la aristocracia de la competición liguera fue pródiga en recursos. Bardhi dejó helado a Andrés Fernández desde el balcón del área con un inapelable lanzamiento de falta. Bailó con su par en una baldosa para rozar el segundo gol en su cuenta particular, tras pisar las cercanías de Andrés, en los minutos finales del primer acto, y ofreció destellos de calidad durante su participación ante el Submarino Amarillo.

Bardhi se dejó ver por todos los costados del ataque azulgrana capitalizando la acción. El número diez que acaba de heredar de Rubén parece hacer justicia a sus credenciales cuando se asocia al balón. Es incuestionable que la pretemporada no es el mejor momento para establecer dogmas de fe, pero sí que hay espacio para las certezas y para ofrecer apuntes de relevancia. Hay madera de futbolista en las botas del internacional por Macedonia. Lo demostró con hechos ante un rival poderoso. Quizás fue uno de los aspectos más reseñables de la derrota ante el Villarreal en un duelo en el que Muñiz agitó el banquillo para acabar con una amplia representación del filial sobre el pasto Desde ese prisma, quizás haya que recelar del contenido que destila el marcador definitivo (3-1). El Villarreal logró girar el curso de los acontecimientos cuando el encuentro avanzaba con decisión hacia su final.

El preparador asturiano apostó por un bloque totalmente reconocible en el nacimiento del choque. Su oponente también saltó con la guardia pretoriana con perfiles de la talla de Soriano, Fornals, Sansone o Soldado. El duelo prometía en virtud de los actores que se diseminaban por la superficie del campo. El Levante fue adquiriendo mayor consistencia y grados en su fútbol conforme se iban sucediendo los minutos. Hubo tiempo para todo durante el transcurso de la primera hora. Los guantes recios de Raúl sostuvieron a la escuadra granota en el arranque. El meta vasco no se dejó intimidar por la figura de Sansone. El arquero no se diluyó en el uno contra uno. Antes había tirado de reflejos ante un mortífero disparo de Leo Suárez. El Villarreal se expresó con mayor convicción en la epifanía de la cita. El grupo de Escribá se proyectó desde el costado derecho de su ataque.

No obstante, el Levante demostró arrestos y personalidad para girar el sentido del duelo ante un titán de la Liga que se apresta a iniciar una nueva aventura por la Vieja Europa. Campaña lanzó una advertencia en forma de obús que exigió una sobresaliente respuesta de Andrés. Morales e Iván abrían los márgenes del verde. Las líneas se estrecharon y el cuero comenzó a pasar por las botas de los futbolistas azulgranas. El esférico rondaba el cielo defendido por Andrés.

El Levante se presentó en la antesala del gol, aunque quizás estuvo falto de precisión en la decisión final. No fue el caso que ejemplifica Bardhi. El macedonio recogió con mimo el balón. Lo situó con suavidad sobre el césped y lanzó una mirada retadora. Sus ojos no se perdieron en el infinito. Bardhi rastreó la portería amarilla para lanzar con la precisión de un cirujano, reeditando la imagen que dejó ante el Cádiz el pasado lunes. Hay magia en sus botas y su aclimatación va viento en popa y a toda vela. El Levante marchó a los vestuarios con ventaja en el marcador y reforzado por los sucesos acaecidos sobre el verde. El grupo mostró personalidad y carácter en un test de envergadura. La confrontación cambió en la reanudación. Tanto Muñiz como Escriba alteraron el paisaje dispuesto con anterioridad. El Villarreal remontó en el último cuarto hora.

Alineaciones

Levante; Raúl, Iván, Toño, Lerma, Bardhi, Morales, Postigo, Chema, Alegría, Jason y Campaña. También jugaron Luna, Espinosa, Verza, Kaiser, Javi, Shaq, Pepelu, Aly, Borja, Joan y Viana.

Villarreal; Andrés, Álvaro, Víctor, Soldado, Rodrigo, Sansone, Leo Suárez, Soriano, Rukavina, Fornals y Pau Francisco. También jugaron; Castillejo; Trigueros, Bonera, Mario, Ramiro, Semedo, Bakambu, Mario González y Chuca.

Árbitro; Saúl Aís. Colegio Valenciano,

Goles; 1-0. M. 34. Bardhi. 1-1. M. 67. Trigueros. 1-2. Shaq en propia puerta. 1-3. M. 81. Mario González.

Nota de prensa vía Levante UD