Una historia de polémica

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Neymar deja el Barça para marcharse al PSG. El brasileño abandona el club en el que dió el salto a Europa envuelto de polémicas que han ensombrecido su excelente rendimiento futbolístico.

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Dicen que cuando una etapa llega a su final, es el momento de hacer balance y de poner notas. En vez de poner una nota, en esta ocasión prefiero escoger una palabra, una palabra que representa lo que ha supuesto Neymar para el FC Barcelona. Esa es “polémica”. Neymar llegó a Barcelona hace cuatro años rodeado de polémica y hoy se va también del mismo modo. La polémica ha sido el hilo conductor del paso del crack brasileño por el club azulgrana.

Desde el primer momento, su fichaje levantó las sospechas de la justicia española. En un primer año ya de por si complicado a nivel de resultados (el Barça no ganó nada), el nombre de Neymar aparecía cada día en los telediarios debido a las irregularidades que presentaba su contrato. Poco a poco la bola fue creciendo hasta que el brasileño fue citado en los juzgados a declarar acompañado, como no, de su padre y representante, que daría para escribir una novela. La realidad es que Neymar estaba en boca de todos y no por su rendimiento deportivo, sino por su embrollo judicial.

El lío judicial propiciado por su fichaje ha estado presente en los cuatro años en los que ha militado en el Barça. Incluso en los momentos en que ha estado mejor de forma, siempre han aparecido noticias sobre el ya archiconocido “caso Neymar”. Es evidente y comprensible que al aficionado puro al fútbol le acaben cansando todos estos asuntos judiciales, de hecho, a mi me pasa. Me cansa que se hable más de juzgados que de fútbol pero entiendo que esto forma parte de este deporte, guste o no. Si Neymar fue citado a declarar, era porque algo malo había hecho. Todo y eso, pienso que su padre y Sandro Rosell tienen un mayor grado de culpa en este asunto.

Más allá de la justicia, Neymar ha protagonizado otras polémicas extradeportivas. Polémicas como sus escapadas a Brasil para celebrar su cumpleaños y el de su hermana, y alguna que otra salida nocturna que no ha gustado a la afición culé. No es casualidad que Unzué le dijera este año en un entrenamiento que de seguir así, él mismo iba a acabar con su carrera deportiva.

Neymar también ha generado polémica dentro del campo viéndose envuelto en bastantes discusiones y enganchadas con rivales que, todo hay que decirlo, le provocaban día si y día también. Los rivales sabían que Neymar es de sangre caliente y le buscaban las cosquillas para que saltara, cosa que conseguían a menudo. Como el partido del pasado abril ante el Málaga en La Rosaleda, donde el brasileño fue expulsado por propinarle una patada sin venir a cuento a un defensor del conjunto andaluz. “Ney” perdió los papeles a la vez que el Barça perdía casi de forma definitiva la liga. Episodios como este no quitan el altísimo rendimiento que ha ofrecido el carioca en el conjunto azulgrana. Neymar ha marcado 105 goles y ha dado 80 asistencias en los 186 partidos que ha disputado como culé y ha sido pieza indispensable en el equipo formando un tridente irrepetible junto a Messi y Luis Suárez. Su aportación al juego ofensivo del club está fuera de toda duda. Quién no recuerda su excelso gol ante el Celta levantando la pelota como un mago por encima de Sergio Álvarez, su gol de bolea ante el Villarreal hace dos años, sus combinaciones letales con Messi y su memorable y decisiva actuación en la remontada contra el PSG. Neymar es y ha sido uno de los mejores jugadores de la historia del Barça pero su excelente rendimiento deportivo ha quedado ensombrecido por las polémicas que le han rodeado.

El capítulo final de su historia en la ciudad condal ha sido infame. Llevamos casi un mes de noticias constantes sobre la marcha de Neymar al PSG. Hasta aquí todo normal: estamos en período de mercado y es normal que salgan noticias y rumores. Lo que no me parece bien es que en ningún momento Neymar haya hecho pública su decisión de dejar el Barça con destino al PSG. El brasileño y su entorno han optado por el silencio, hecho que ha acrecentado todavía más las informaciones entorno a su salida. Todo en secreto, como si no se pudiera saber. Una actuación más propia de una mafia que de un futbolista. Entremedio viajes y más viajes para actos publicitarios, un encontronazo con un recién llegado, Nelson Semedo, y una revisión médica pasada ayer por la tarde en Oporto (sí, sí en Oporto) por el PSG. Más lío, más revuelo y más polémica. ¿No hubiera sido más fácil anunciar su marcha y acabar, por fin, con esta historia?.

Si todo va según lo previsto, Neymar abandonará en las próximas horas Barcelona con destino a París donde le espera una presentación multitudinaria, un sueldo astronómico y unos amigos brasileños con los que podrá seguir haciendo de las suyas. En lo deportivo, va a liderar el proyecto parisino, va a ser la principal referencia ofensiva del equipo de Emery y, en definitiva, sabe que tendrá todas las miradas puestas en él, cosa que no ha conseguido en el Barça al tener a Messi delante. Será el traspaso más caro de la historia (222 millones)  con los que el Barça puede y debe hacer buenas operaciones. Así se cierra la historia de Neymar en el Barça; una historia que ha deparado alegrías a la par que polémicas. El PSG se lleva a un futbolista brillante y único al que le falta madurar y amueblar la cabeza. Veremos si Emery sabe sacar lo mejor de él en un peor entorno futbolístico. El técnico vasco y Al-Khelaifi seguro que harán todo lo posible para que Neymar ayude al PSG a recuperar el cetro en Francia y a dar un paso adelante en la Champions. Estarán encima de el para controlar su rendimiento; lo que no van a poder controlar serán las polémicas que se generen a su alrededor.

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