Panathinaikos: Cualquier tiempo pasado…

El último rival del Athletic en su objetivo de clasificarse para la liguilla de Europa League no será ninguna perita en dulce. El Panathinaikos, un club histórico de Grecia sediento de rememorar su época de grandeza.

El mejor club griego en competiciones internacionales, con una final de Champions en su haber (derrota ante el Ajax) y dos semifinales en la máxima competición; Finalista de la Copa Intercontinental (el conjunto holandés rechazó jugarla; También cayó derrotado por el Nacional de Montevideo); Considerado uno de los 3 grandes de Grecia (junto a Olympiakos y AEK Atenas) y ganador de 20 ligas, 18 copas y 3 supercopas griegas. Hablar del Panathinaikos es hablar de una institución en su país.

Su actualidad es cruel y no soporta comparación con su pasado, dado que sólo 5 de todos sus títulos los obtuvo durante el siglo XXI y está teniendo que sobrevivir al mayor periodo de esplendor de su íntimo enemigo, un Olympiakos cuya tiranía en los últimos años resulta poco menos que insultante. La nueva temporada se presenta con un nivel de exigencia incluso mayor al habitual, con la necesidad de clasificarse para la Europa League y la obligación de, por fin, poder competir con su némesis en el campeonato heleno, tarea harto difícil.

Tercero en el último campeonato, tras Olympiakos y PAOK de Salónica, ha perdido a jugadores importantes como el sueco Berg, quien sumara 33 goles en todas las competiciones la temporada pasada. Una plantilla sin grandes nombres y de la que apenas conocemos jugadores (valga decir que uno de sus fichajes para esta temporada es Luciano Neves, quien jugó en el C.D. Leganés la pasada campaña), lo fiará todo a ser un equipo solido en el siempre caliente Estadio Apostolos Nikolaidis (16.003 espectadores), situado en el centro de Atenas, siendo el primer estadio construido en Grecia específicamente para la práctica del fútbol, en 1922.

Entrenados por Marinos Ouzounidis, el trébol (como se les conoce popularmente) llegó a la ronda final para clasificarse para la liguilla tras eliminar al Gabala de Azerbayán, venciendo en ambos partidos (1-0 en Grecia/1-2 en Azerbayán). Equipo que en los primeros partidos oficiales ha usado un 1-4-2-3-1, tiende a ceder el balón para contragolpear con la velocidad de sus atacantes,  sin duda será el contrapunto a un Athletic al que le gusta mandar en los partidos. A su vez, el perfil medio-bajo de sus jugadores puede jugar en su favor, dado que se tienen menos referencias de su nivel real en competición.

El duelo con el Athletic se vivirá como una revancha, dado que en la pasada campaña de la Europa League, los griegos ya sufrieron en sus carnes ante otro rival español, el R.C. Celta, quien les derrotó en ambos partidos por el mismo resultado (2-0).

En los partidos precedentes en la Europa League, Ouzounidis ha repetido once inicial, y parece poco probable que haya grandes cambios en el mismo. Dicho once tipo es el siguiente:

[team1]

Su principal argumento será sin duda el partido de ida, en el cual intentarán con el apoyo de la entusiasta afición helena, obtener un resultado que les posibilite la clasificación en la vuelta. A pesar de ello, si hay un club acostumbrado a jugar en estadios calientes y en situaciones de cara o cruz, ese es el Athletic. Rival duro, más por su propia deuda consigo mismo que con lo que pueda ofrecer, venderá muy cara su piel. No puede haber espacio a la heroica si no se quieren tener problemas. Eliminatoria de campanillas, quien lo diría en pleno mes de agosto…