100 metros para una imagen histórica

USA TODAY

Posiblemente no estemos ante la mejor final de la historia. Posiblemente nos encontremos ante una de las finales con mayor repercusión a nivel mundial. La última carrera de Usaint Bolt antes de su retirada fue el ojo del mundo ayer a la noche.

100 metros que fueron intensos, en donde pasaron muchas cosas, donde muchos de nosotros fijábamos la retina en lo que Bolt podría hacer en esos últimos 20 metros cuando se encontraba tercero. Esa retina que se envolvió de una capa que nos lo hacía brillar y veíamos como el velocista más rápido de todos los tiempos se retiraba no logrando el oro que lo hubiera dejado en lo más alto del Olimpo; si no lo está ya.

A su derecha, se encontraba Justin Gatlin. Un atleta que, personalmente, no admiro ni admirare por todo lo que le ha perseguido; pero que me postulo en lo gran competidor que es el americano. Posiblemente, una de las claves de Gatlin ayer, es el haber gestionado bien los tiempos de competición. Durante 2017 y con 35 años, ha competido menos, una gran consecuencia a su gran puesta a punto y grandes metros finales de lanzado. Lo contrario que en el Mundial de Pekín, donde llego con muchas competición de alto voltaje en sus piernas.

Disfute y disfrutamos de esos últimos 100 metros, siendo este la grandeza del deporte. Gatlin llegaba en buena forma y Bolt trataba de defender con sus grandes armas. Una despedida amarga por no conseguir el oro, pero intenta por todo lo que ha dejado al mundo del atletismo. Un deportista que dejara un legado inmenso.

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