Empate con buen sabor de boca para el Espanyol

Imagen de As
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Los pericos supieron aprovechar los espacios generados con el ataque del Hamburgo y se adelantaron en una segunda mitad de juego brillante que rozó la perfección.

El RCD Espanyol recuperó sensaciones y buen juego en el que fue el partido de estreno de la tercera equipación y el penúltimo ensayo de los hombres de Quique Sánchez Flores antes del primer encuentro liguero ante el Sevilla FC. Después de una buena actuación de Adrià López ante el Twente, el portero del filial substituyó a Pau López en el equipo titular y Diop a David López, por molestias en el cuádriceps.

Alineaciones iniciales:

SV Hamburgo: Mathenia, Sakai, Mavraj, Papa, Douglas, Walace, Jung, Müller, Hunt, Hahn, Wood.

RCD Espanyol: Adrià, Aarón, Gerard, Baptistao, Jurado, Javi López, Javi Fuego, Piatti, Diop, Hermoso, Marc Roca.

Estilos de juego distintos

Empezó muy dinámico el partido en el Volksparks Stadion, con un Hamburgo que salió bastante decidido a buscar la portería contraria con un juego muy ofensivo. Sin embargo, el Espanyol consiguió imponer poco a poco su juego más horizontal y mantener la posesión del balón.

Dos errores, dos ocasiones

Tras 20 minutos de partido sin llegadas claras por parte de ambos equipos, Piatti aprovechó un error del central griego Papadopoulos y solo ante el portero la quiso levantar para marcar de vaselina, pero la pelota salió por la izquierda de la meta alemana. Poco después, un error de Manuel Hermoso en la zaga blanquiazul propició que el delantero Müller robara el balón dentro del área y rematara a portería, pero desviado.

Los alemanes merecían ir por delante antes del descanso

El conjunto hamburgués dominó en la faceta ofensiva en el último cuarto de hora del primer tiempo y generó más llegadas de peligro al área perica. La más clara se produjo en el 38, con un disparo de Müller des de la banda derecha después de que Hermoso dejara pasar el esférico en un exceso de confianza.

Para los de Quique, una única ocasión, en el 42, con un centro de Piatti y posterior remate de cabeza de Gerard Moreno dentro del área que no precisó y no creó ningún problema al meta Mathenia. Así pues, el equipo entrenado por Markus Gisdol mereció ir por delante en el marcador antes del descanso.

El Espanyol salió dormido en los segundos 45 minutos, pero aprovechó las contras

La segunda parte empezó como acabó la primera, con los hamburgueses creando peligro en el área blanquiazul. Los visitantes no reaccionaban y los locales lo aprovechaban para seguir intentando romper el empate. Holtby tuvo un claro mano a mano con Adrià López en el minuto 52 que el meta del filial resolvió con acierto mandando la pelota a saque de esquina. Él mismo respondió de forma magnífica blocando un disparo des de 30 metros en el 58.

En el 60, el conjunto catalán reaccionó y, con el equipo alemán estirado y dejando espacios, los blanquiazules lo aprovecharon en una contra perfecta para poner el 0-1 en el electrónico. Baptistao marcó a placer después de que Gerard Moreno le cediera el esférico dentro del área ya con el meta abatido.

Conversión del guión

A partir de aquí, los de Quique despertaron y los papeles se invirtieron: ahora eran los pericos los que creaban peligro y Moreno mandó un balón al poste en el 66 con un misil muy seco y potente. Por su parte, el ataque del Hamburgo se volvió muy tímido e inocente.

La polémica

A 14 minutos del final, el colegiado señaló un penalti inexistente a favor de los locales tras un piscinazo de André Hahn, que el mismo futbolista trató de transformar; pero Adriá López adivinó su intención y blocó fácilmente el balón, teniendo en cuenta además que el disparo careció de potencia y colocación.

La perseverancia tuvo premio

El gol que no llegó antes del descanso para el Hamburgo, llegó cuando el Espanyol tenía sus mejores minutos. Holtby metió la pelota en el fondo de las mallas justo en la línea de gol tras un centro desde la derecha que sorprendió a Adrià (1-1). Entonces los hombres de Gisdol se vinieron arriba para conseguir la victoria, aunque el electrónico ya no se movió.

Buenas sensaciones de los blanquiazules en general, especialmente en la segunda parte. Los de Quique aprovecharon bien los espacios y generaron más ocasiones de peligro que en el anterior partido ante el Twente.