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Un conjunto en el que, más allá del seleccionador, apenas se tienen referencias de sus jugadores. Ardua labor la de Juan Antonio Pizzi, quien asumió el reto saudí tras no clasificar a la doble campeona de la Copa América, una Chile deprimida ante tal desastre. El nivel de los clubes saudíes dentro del continente asiático es relativamente alto, y el hecho de que prácticamente todos los componentes del combinado jueguen en la liga local añade un punto de curiosidad por descubrir de que son capaces. Acciones como el “Erasmus” patrocinado durante medio año entrenando en la liga española buscan conseguir una mayor competitividad llegado el momento de la verdad.

Encuadrada en el Grupo A y protagonista del partido inaugural junto a la anfitriona, será difícil que obtengan grandes éxitos. Con una Uruguay muy superior al resto de componentes del grupo, sus opciones pasan por competir contra la anfitriona Rusia que no acaba de convencer y una selección egipcia que, pudiendo ser similar en la base, cuenta con una estrella mundial como Salah que le da un plus que le falta al combinado saudí.

Pizzi contará con una selección veterana en mil batallas y dispuesta a desarrollar un juego fuerte con una ofensiva en donde la sorpresa y la imaginación siempre están presentes, mientras la zaga se esforzará en mostrarse sólida y evitar encajar goles. Dicha veteranía puede ser muy necesaria para lograr el éxito, pero necesitaran de cierto grado de suerte para conseguirlo.

Y es que, a pesar de ser un equipo físicamente fuerte, su media de edad (superior a 30 años), puede jugarle en contra ante equipos rápidos, con nervio y que, ya sea al contraataque o a base de circulación rápida de balón, pueden desarbolar al conjunto saudí. Viendo quiénes serán sus rivales, no evitarán sufrir en la mayoría de los tramos de los partidos pero, si superan esas fases en los encuentros, tendrán su oportunidad.

En un país tan cerrado de cara al resto del mundo, sus futbolistas tampoco son diferentes. Llegarán al mundial siendo los grandes desconocidos y fiarán muchas de sus opciones a jugadores como Al-Sahlawi (16 goles en la fase clasificatoria) o Fahad Al-Muwallad, probablemente uno de sus jugadores más destacados. Cualquier jugador que destaque será una agradable sorpresa para el universo futbolístico.

Una generación que vivirá su primer y, en muchos casos, último Mundial desea hacer un papel honorable y disfrutar de una experiencia que no habían podido vivir desde 2006. Los más jóvenes tomarán nota para intentar prolongar el estado de gracia de una selección que no quiere repetir una ausencia tan larga como la vivida hasta Rusia 2018.

Pronóstico

Si suma puntos, será todo un éxito. No pasa de fase de grupos.

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