Imagen de Real Madrid

Partidazo en el WiZink Center para cerrar la semana Euroliga del Real Madrid y además frente a todo un Olympiacos, todo un clásico del baloncesto europeo y que siempre tiene el atractivo de lo que es este duelo. Los blancos, que venían de ganar un duro partido el martes frente a Gran Canaria recibían a un Olympiacos sin Milutinov, una baja más que sensible para los visitantes. El pívot serbio estaba siendo determinante.

El arranque tuvo el guión esperado, un intercambio de golpes entre los dos equipos, marcando desde el inicio la igualdad que tendría el primer cuarto. Al menos durante los primeros minutos, en los que Olympiacos parecía imponerse gracias a la aportación de un Bogris al que estaban encontrando a la perfección. El Madrid tuvo un tramo en el que empezó a crecer en el partido, principalmente, con los momentos que estaban teniendo jugadores como Ayón, aportando puntos, defensa y buen juego en ambos lados de la pista para ayudar a los blancos junto a un Taylor que también se estaba amoldando a la situación que su equipo pedía junto a otros grandes minutos de Randolph. En pista se juntaron dos objetivos para los blancos, por un lado, el de frenar a un Spanoulis que estaba dirigiendo a Olympiacos y que desajustaba al conjunto madrileño. El griego preocupó tras la solicitud del primer tiempo muerto del partido por un golpe en la mano, el cual no le impidió entrar segundos después para seguir llevando la batuta de los suyos. Hasta ese momento, el partido se encontraba 18-18. Igualdad total que se desequilibró con un buen Llull, que se estaba aliando a la perfección con un Felipe Reyes que estaba siendo un problema por dentro para los griegos. Los primeros diez minutos de partido se cerraron con un 28-23 a favor de los de Pablo Laso.

En el segundo cuarto, surgieron dos momentos muy diferentes. Los momentos que marcaron un Olympiacos al ritmo de sus exteriores. Williams-Goss y Spanoulis, quienes estaban complicando al Real Madrid en las situaciones de ataque y rompiendo alguna que otra linea defensiva entre asistencias y ritmo ofensivo de ambos. El Madrid mejoró en defensa respecto a su rival y empezó a complicar un poco más por dentro a Olympiacos, sobre todo causó que LeDay no tuviera su mejor tarde, a pesar de los 7 puntos que hizo se le vio bastante errático de cara al aro. Los ritmos de los blancos estaban siendo marcados por un Campazzo que en apenas 7 minutos estaba siendo un quebradero de cabeza para el conjunto de El Pireo. El Madrid comenzó a irse en el marcador, de la mano de Tavares. Campazzo seguía imponiendo su ley y la del Madrid y su aportación estaba viniendo de lujo a los blancos. Por otra parte, notaba Olympiacos  la ausencia de su pívot, de Milutinov, el cual se había perdido el encuentro por fiebre. Pese a ello, los de Blatt no se fueron muy descolgados al descanso.

Tras el descanso, el Madrid dejó unos minutos de tregua a Olympiacos antes de empezar a marcar diferencias, las mismas que marcó Ayón durante todo el cuarto, con buenos argumentos en el rebote y con unos minutos dignos del partido que estaba haciendo. Al igual que Campazzo, dejando su huella en el partido siempre que pisaba la pista. Olympiacos se escudaba en un Williams-Goss que estaba dejando su talento impreso en la pista que estaba liderando a los griegos. Printezis también estaba dejando destellos para hacer crecer a los helenos en el encuentro, pero que no estaba siendo suficiente para parar a un Madrid muy serio y bien plantado en ataque. Con esta actuación, el Madrid consiguió despegarse y poder irse así al último cuarto con una ventaja de 72-63.

El desenlace del partido lo puso el Madrid en un cuarto final que hizo completamente suyo gracias a un increíble Randolph que se hizo dueño del partido, firmando una autentica maravilla de encuentro con 16 puntos y vistiéndose de líder en los últimos minutos para ampliar la renta y dejar el partido mucho más cómodo para los blancos. Por parte de los griegos eran Spanoulis y LeDay los que intentaban medir fuerzas con la defensa blanca. Un LeDay que mejoró en el partido. Un triple de Campazzo cerró por completo las pocas opciones de un Olympiacos que cayó en el WiZink Center por 94-78 con el protagonismo de LeDay (15 puntos), Williams-Goss (15 puntos) y Spanoulis (12 puntos), por parte de los blancos Anthony Randolph, el mejor, con 16 puntos. Estuvo acompañado por Campazzo y Tavares (13 puntos).

Enlace a las estadísticas del partido

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