La jornada unificada no es apta para cardiacos. En todos los campos hubo tensión, emoción, fútbol, goles, alegría y tristeza. Mientras en Europa los contendientes llegarán con las espadas en alto ante la última jornada, el descenso queda virtualmente sentenciado.

El domingo de transistores daba el pistoletazo de salida con un gol que asaltaba los nervios de los candidatos a evitar el descenso, cuando el Valladolid anotaba de penalti en Vallecas en apenas 5 minutos de juego. Ese gol elevaba a nivel de tragedia griega cualquier duelo en que hubiera clubes de la zona baja en liza. Por su parte, prácticamente en el mismo minuto, el Real Madrid se adelantaba a la Real Sociedad en Anoeta merced a Brahim y amenazaba con dar la estocada a las pocas opciones donostiarras a alcanzar la séptima plaza. Pero esto solo era el arranque de la jornada.

La zona europea pronto también entraría en combustión, cuando el Alavés se adelantaría en Mestalla a los 11 minutos a la salida de un córner rematado por Ximo Navarro. Ese gol añadía presión al Athletic, quien avasallaba al Celta, anotando dos goles en dos minutos al cuarto de hora, ambos de Raúl García.

Ese marcador despertaría al resto de candidatos a obtener la séptima plaza, dándose el caso de que la Real empataría con el Real Madrid y el Espanyol tomaría ventaja en Butarque. Por contra, el Alavés sufriría en la primera parte la remontada del Valencia, quien abriría espacio con un Sevilla que estaba cayendo en el Wanda por un gol de rebote y superaría a un Getafe que, cerca del descanso, recibiría el primer gol en el Camp Nou, obra de Arturo Vidal. El Betis, con escasas opciones matemáticas para llegar a Europa, se daba una pequeña alegría en casa marcando el primer gol contra el descendido Huesca. El Athletic sentenciaría con el 3-0 antes del descanso y la Real fallaría un penalti que dejaba con uno menos al Real Madrid por expulsión de Vallejo.

En la zona baja, se llegaría al descanso con el Valladolid ganando en Vallecas, el Villarreal siendo incapaz de abrir el marcador ante el Éibar, el Celta naufragando en San Mamés y Girona y Levante empatando a tensión, drama, brega y escaso fútbol. Con los resultados que se daban en el descanso, el Valencia era cuarto, el Athletic seguía séptimo y el Girona continuaba en el pozo. 

Reanudación

Las hostilidades empezaban desde muy pronto, siendo la SD Huesca quien empataría en Heliópolis mediante penalti pitado vía V.A.R. siendo Juanpi el ejecutor del mismo, mientras la parroquia reclamaba la cabeza de Setién en bandeja de plata. El Girona apunto estuvo de abrir el marcador al iniciarse la segunda mitad, pero el remate del “Choco” Lozano se iría por encima del larguero. En el mismo momento, en la lucha por la séptima plaza, la Real remontaba al Real Madrid con gol de Zaldua y prolongaba sus opciones europeas de conseguir confirmar este resultado al final del partido.

La zona baja viviría otro punto de inflexión cuando, en segundos de diferencia, tanto Villarreal como Girona se adelantaban en sus respectivos partidos, gracias a sus puntas, Ekambi y Stuani. Todo cambiaba en un suspiro, el mismo suspiro en el que el Levante empataría de nuevo en Montilivi al minuto con gol del comandante Morales. El Girona volvía al pozo. El partido de Montilivi era una auténtica batalla por la supervivencia. El Valladolid seguía por delante pero el sufrimiento pucelano iba en aumento ante un Rayo al que nada le impedía intentar el empate, con nada que perder.

La zona europea no se movía durante los primeros veinte minutos de la segunda parte, más allá de que la Real sentenciaría al Real Madrid con el tercer gol, el primero en el primer equipo de Barrenetxea. Anoeta iba a despedir la temporada con el mejor sabor posible. El Valencia también sentenciaría en el minuto 67 con gol de Gameiro, descartando al Alavés en la lucha por la séptima plaza.  Por su parte, en el Wanda se acortarían las distancias gracias a un gol del Sevilla que llegaría vivo a los últimos minutos. Y, como no hay dos sin tres, en el mismo minuto Borja Iglesias dejaría visto para sentencia la victoria del Espanyol en Butarque desde el punto de penalti.

La zona roja volvió a convulsionar cuando Álvaro Medrán empataría el partido en el minuto 77 con todo merecimiento. La zona baja no solo no se limpiaba sino que se emborronaba aun más de cara a la última jornada. Todo se complicaría más con un penalti más expulsión señalado en Girona en contra del Levante que sería revisado y anulado posteriormente por el V.A.R. Por su parte, el Real Valladolid volvería a la senda de la victoria con el gol de Guardiola en el 79.

El Getafe no conseguía generar peligro en el Camp Nou mientras el Barça era manifiestamente superior. Con el Valencia con la victoria segura, era el Sevilla quien peleaba en el Wanda para intentar sumar y poder soñar con la cuarta plaza para la última jornada. El V.A.R. siguió estando presente, con goles anulados en San Mamés y Villarreal, favorables a Athletic y Éibar.

Y la tragedia se asomaba a Girona cuando en el minuto 86, un error defensivo local era aprovechado por el Levante para, con un buen disparo de Bardhi, adelantarse. Este resultado dejaba al Girona con opciones mínimas, ya que un punto del Celta en casa ante el Rayo en la última jornada les sentenciaría definitivamente. Un Celta que dispuso de un penalti en el minuto 87 en San Mamés que Iago Aspas anotó de panenka, maquillando el marcador.

Por su lado, Messi ajusticiaba al Getafe con el 2-0 y dejaba al Valencia dependiendo de si mismo en la última jornada para ser cuarto. Mientras el FC Barcelona lograba una victoria sin mayor alegría, el Real Madrid naufragaba como se ha acostumbrado esta temporada de una forma lamentable. Llegaba el primer final en el Wanda, con empate y disfrutando de la despedida de Godín.

Anoeta también echaba el cierre con la victoria donostiarra frente al Real Madrid mientras el Valladolid sellaba su permanencia en Vallecas con Guardiola como el héroe de la segunda vuelta. El Athletic confirmaba su séptima plaza mientras el Celta sabe que depende de si mismo en la última jornada sumando un punto en casa. En el Camp Nou el Getafe perdía la cuarta plaza. El Estadio de la Cerámica al fin podía respirar tranquila con la salvación certificada. Y en Girona el Levante firmaba su permanencia mientras los locales necesitan un milagro de dimensiones bíblicas, ya que necesita la derrota del Celta y vencer al Alavés por 6 goles de diferencia. En Heliópolis, el Betis se adelantaba en el tiempo de descuento gracias a Joaquín para al menos acabar la temporada en casa con victoria. A pesar de ello, la grada sentenció a Quique Setién, quien muy difícilmente seguirá al frente de la nave bética.

Con la jornada 37 cerrada, el Valencia depende de sí mismo para quedarse la cuarta plaza, el Athletic permanece en la séptima plaza y, salvo quimera, el Girona es, de facto, el tercer equipo en descender.

Resultados jornada 37ª de la Liga Santander

Girona FC 1 – Levante UD 2

Real Sociedad 3 – Real Madrid 1

FC Barcelona 2 – Getafe CF 0

Atlético de Madrid 1 – Sevilla FC 1

CD Leganés 0 – RCD Espanyol 2

Athletic Club 3 – RC Celta 1

Real Betis 2 – SD Huesca 1

Valencia CF 3 – Dep. Alavés 1

Villarreal CF 1 – SD Éibar 0

Rayo Vallecano 1 – Real Valladolid 2

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