EFE/ Fernando Villar

El capitán del Real Madrid comparecía ayer en la sala de prensa de la Ciudad Deportiva para dar las explicaciones a la polémica suscitada por su presunto enfrentamiento con el presidente y en el que el jugador había pedido la carta de libertad para poder marchar rumbo a China, donde sería cubierto de oro en lo que sería un retiro dorado.

Sergio quedaba retratado en su comparecencia pública al contradecirse diciendo que en el Real Madrid jugaría gratis si fuese necesario, una afirmación rotunda y tajante del sevillano que choca frontalmente con sus intenciones a la hora de reunirse con Florentino para poner encima de la mesa la oferta de 75 millones de los chinos, ya que si como él dijo en la rueda de prensa, está satisfecho con su contrato y no pedía una mejora, ¿qué necesidad había para solicitar él unilateralmente dicha reunión y poner encima de la mesa tal oferta abrumadora?.

La postura firme y sin fisuras de Florentino Pérez, quien no dudó en exponer a la Luz pública parte de los asuntos tratados en esa reunión con su capitán, utilizando el foco mediático del Transistor de José Ramón de la Morena, dejó a Ramos en una posición delicada, con la sartén en la mano de su jefe y con la necesidad de convocar una rueda de prensa en la que sus argumentos se desmoronaban como un castillo de arena al borde del mar.

Dudar del madridismo de Sergio Ramos a estas alturas de la película es absurdo, al igual que lo es el pensar que el sevillano pudiera tener la intención de abandonar el fútbol de élite para vivir la experiencia de jugar en una liga menor como es la China y más teniendo en cuenta que el dinero no es precisamente algo que preocupe al jugador para llegar a fin de mes, siendo uno de los jugadores mejor pagados del equipo.

Pero también es de inocente el no pensar que el 4 merengue no quiso forzar a Florentino a una nueva mejora de contrato, utilizando la excusa del ofertó chino, pero ni acertó en el momento, ni en las formas y queda sensiblemente tocado por mucho que públicamente diga que jugaría gratis en el Real Madrid, porque si Florentino le toma por la palabra habría que ver como sale de esa el bueno de Sergio.

El Madrid se quita de momento el problema de la urgencia de ir al mercado para buscar un recambio, pero no debería de caer Florentino en la autocomplacencia por la batalla ganada y empezar a mirar de reojo los candidatos a suceder a su capitán a corto plazo.

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