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Siempre hemos acudido a elementos que representen, de una forma u otra, nuestra identidad tanto cultural como socioeconómica. Igual que la tricolor es un símbolo representativo para Alemania, lo es también Julian Brandt para el Borussia Dortmund. Thorgan Hazard, Nico Schulz o el próximo jugador que recale en las filas del equipo de Lucien Favre.

Pero empecemos desde el principio, cuando escaseaban las sonrisas en la Cuenca del Ruhr. Tras falsear las cuentas de la institución año sí y año también, el Borussia se vio inmerso en una situación económica nefasta, llegando a deber cantidades próximas a los 170 millones de euros. Se veía inviable mantener en propiedad el estadio ‘borusser’, así que este fue traspasado a la sociedad de inversores Molsiris. El club teutón había entrado en un agujero del que parecía imposible salir.

Años duros, hasta el punto que su eterno rival, el Bayern de Munich, le prestó 2 millones de euros al BVB para solventar las deudas salariales con sus jugadores. La enemistad futbolística no tuvo nada que ver con el respeto entre dos históricos alemanes.

Después de llegar a un acuerdo para conseguir un porcentaje del «Westfalen Stadion» y el aplazamiento del pago del alquiler de este mismo, el Borussia Dortmund empezó a levantar cabeza.

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Atrás quedan esos años en los que a golpe de talonario se traían jugadores de los que no se sacaba beneficio.

Actualmente el equipo de Dortmund se caracteriza en el mundo entero por su política de fichajes. Compran ‘barato’ y venden caro. Puede que no retengan a jugadores para que se conviertan en estrellas (a excepción de Marcos Reus), pero obtienen unos beneficios que aportan una gran estabilidad financiera al club.

El Borussia Dortmund es consciente de que es el trampolín perfecto para lanzar a la fama a esos jugadores jóvenes que comienzan a apuntar maneras pero que les falta algún retoque más. Lo sabe y no huye de eso, lo potencia de tal manera que se convierte en uno de los destinos preferidos por las joyas de Alemania y del mundo entero.

Lo que en otros clubes generaría impotencia y frustración, al ver como los grandes gigantes europeos pescan en sus aguas cada verano para llevarse todo el talento posible, en Dortmund es llevado con alegría y orgullo. ¿Por qué?

Principalmente por el beneficio económico que obtienen a partir de estas inversiones. A menudo llegan diamantes brutos y son pulidos por la entidad ‘borusser’. Es el caso de Mkhitaryan, que llegó por 27′ 5 millones y salió por 14 más al Manchester United; Aubameyang aterrizó en Dortmund por 13 millones de euros y se fue por 63′ 75;o Ousmane Demebélé que abandonó el club teutón por 127 millones tras haber sido adquirido por tan solo 15.

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Imagen Reuters

A la espera quedamos de la cifra por la que el inglés Jadon Sancho saldrá del equipo de Lucian Favre. Que tarde o temprano conoceremos, porque potencial para ser uno de los mejores jugadores del mundo le sobra.

Pulisic, que acaba de recalar en Stamford Bridge, se formó en la cantera (Borussia Dortmund sub 17 y sub 19) y dejó en las arcas de la entidad bávara 64 millones de euros. Es otro ejemplo de que no solo son grandes inversores, sino que también está muy bien establecido el plan de trabajo con las categorías inferiores.

Pero salen por estas cantidades porque se revalorizan. Ganan prestigio. Por lo tanto, además de contribuir al patrimonio del club, también aportan un gran nivel futbolístico. Lo que hace que el Borussia lo aproveche para alcanzar sus objetivos anuales. Así es capaz de pelear por los títulos nacionales e internacionales cada temporada.

Hoy en día pocos son los que recuerdan la angustia de aquellos años donde la desaparición acechaba al conjunto ‘borusser’. Ahora la alegría y la ambición invade a sus aficionados.

Julian Brandt, Nico Schulz y Thorgan Hazard simbolizan lo que para muchos es la nueva era del Borussia Dortmund. Una era que ya fue simbolizada por Ilkay Gündogan, P.E. Aubameyang o C. Pulisic.

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Los tres fichajes del segundo clasificado de la Bundesliga han llegado por 75 millones de euros, 25 cada uno. Julian Brandt tan solo 25 millones. Un jugador que ha explotado en el Bayern 04 Leverkusen y que acabará jugando en uno de los mejores clubes del mundo. Por él sacarán el doble en el siguiente mercado, o más. Thorgan Hazard (el hermano de Eden) es un muy buen futbolista que viene de firmar grandes temporadas con el Borussia Mönchengladbach, probablemente también se revalorizará. Al igual que el lateral izquierdo proveniente del Hoffenheim, Nico Schulz.

Estos tres jugadores ejemplifican a la perfección en lo que se ha convertido el Borussia Dortmund. Un club que se vio sumido en la más absoluta miseria, y que gracias a este modelo financiero ha conseguido renacer y consagrarse como uno de los más sostenibles (económicamente hablando) de todo el mundo.

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