Tras el gran resultado obtenido en el pasado GP de Alemania, —Romain Grosjean y Kevin Magnussen finalizaron séptimo y octavo respectivamente —,  el cual fue su mejor resultado conjunto de la temporada, el equipo Haas llega a Hungría con el objetivo de volver a meter los dos coches en los puntos.

La estructura estadounidense volverá a montar dos especificaciones aerodinámicas diferentes; por una parte Romain Grosjean llevará la utilizada a principio de temporada en el GP de Australia, por otra, Magnussen montará la última actualización. Con ello intentarán comprender por qué el gran rendimiento mostrado por el Haas VF-19 a una vuelta no se traduce en un ritmo de carrera competitivo.

El jefe de equipo, Guenther Steiner, asegura que lo más importante en estos momentos es comprender qué está pasando con el ritmo de carrera. Para él es fundamental irse al parón veraniego con suficientes datos e información para trabajar en las mejoras:

“Habiendo comparado las tres especificaciones en Hockenheim, aún no hemos llegado a una conclusión sobre qué está pasando realmente con nuestro ritmo de carrera, —en el que somos demasiado lentos, aunque podemos hacer buenas vueltas de clasificación—, por lo que en Budapest Grosjean correrá con la especificación de Melbourne y Magnussen lo hará con la de Hockenheim”.

“Al principio de la temporada parecíamos muy competitivos. En las carreras tras Melbourne nos ha sido el caso. Por lo tanto, debemos entender lo antes posible qué es lo que está yendo mal, por ello, estamos montando especificaciones diferentes en los coches. Esperemos poder obtener tanta información como sea posible, para poder llegar a una conclusión y saber en qué dirección trabajar”.

@HaasF1Team

Kevin Magnussen cree que es complicado vaticinar como le irá al equipo. El piloto danés destaca lo importante que es una buena gestión de los neumáticos en una pista con tanta degradación:

“Es difícil hacer predicciones. Fuimos fuertes en Mónaco, —una pista de baja velocidad, al igual que Hungría—, así que veremos como van las cosas cuando lleguemos allí. La pista exige mucho a los neumáticos, lo más importante es controlar la temperatura de las ruedas traseras”.

“Es un circuito muy físico, no hay muchos descansos, siempre estás moviendo el volante y estás muy activo en el coche. Cada circuito tiene sus características, Hungría es una pista muy divertida para conducir, a pesar de ser un circuito pequeño y sinuoso. El parón de descanso nos será de gran ayuda, especialmente para los miembros del equipo, los cuales están durante mucho tiempo trabajando en la fábrica y apenas pueden ver a sus familias”.

@HaasF1Team

Por último, Romain Grosjean prefiere no poner la mirada en el futuro y centrarse en pilotar carrera a carrera. No se arriesga a hacer predicciones, pero afirma que es un trazado que siempre le ha transmitido buenas sensaciones:

“No sabemos cómo nos va a ir este fin de semana. En estos momentos vamos carrera a carrera. Hasta ahora hemos estado experimentando, ya que el coche ha sido muy complicado de entender. En circuitos que pensábamos ir bien, nos acabamos marchando sin puntos, y en otros que parecían más difíciles, las cosas realmente funcionaron. Tenemos que ir carrera a carrera e intentar solucionar los problemas poco a poco”.

“Es un circuito complicado, hace mucho calor y hay muy pocas rectas. Tienes que estar moviendo el volante todo el rato, es difícil, pero me gusta conducir en Hungaroring. Las fuerzas g no son tan altas como en otros circuitos, pero es un gran premio duro. Allí salí desde la primera línea por primera vez en mi vida en 2012, y logré mi primera Pole de GP2 en 2008. También he logrado un podio. Siempre he tenido una buena sensación en ese circuito”.

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