Uno de los jugadores más destacados de la Ekstraklasa, Jorge Félix, concedió una amplísima y emotiva entrevista a la página web oficial (www.piast-gliwice.eu) de su club, el Piast Gliwice, en la que abordó todo tipo de temas. El madrileño aterrizó la pasada temporada a la ciudad silesiana en su primera experiencia en el extranjero tras ser un jugador muy destacado en el UE Lleida en el que anotó diez goles en su última campaña. La pasada fue pieza clave en la conquista del primer título en la historia del Piast, la Ekstraklasa, sumando seis goles y cuatro asistencias. En la presente ya suma siete dianas en choques oficiales y eso que aún estamos en el mes de septiembre.

Jorge Félix no solo habló a los medios oficiales del club sobre lo meramente futbolístico, también enfatizó sobre temas personales y recalcó la figura de su madre como gran apoyo: “Como no tengo padre ni hermano, no oculto que a menudo uso el consejo de mi madre. Cuando tengo que tomar una decisión, a menudo le consulto y le pido ayuda cuando tengo dudas. Cuando tuve que elegir si venir a Polonia, al principio mi madre estaba en contra y quería algo más estable para mí. Ella dijo que el fútbol es bueno cuando tienes éxito pero cuando pierdes, no es tan bueno. Ahora ella está encantada de que esté aquí en Polonia. Tan pronto como viene, va a los partidos y sigue todo lo que nos concierne a mí y al Piast”, resaltó.

Amante del ciclismo y fan del Atlético de Madrid, admitió ser generalmente “una persona sensible y esto es normal para mí. No soy efusivo en asuntos poco importantes, pero cuando la situación es grave … por ejemplo, cuando avanzamos con nuestro equipo a los play-offs, o perdemos un partido importante, suele pasar que las lágrimas brotan de los ojos. Me pasa cuando veo una muy buena película también. Esto no es nada embarazoso. No debes pretender ser un tipo duro que no muestra emociones. No tengo problemas para admitir mis sentimientos. Recuerdo que cuando estaba jugando en Lleida recibí una carta de los seguidores que me agradecían por jugar en este club. Me conmovió tanto que no pude leer la carta hasta el final”, recordó.

Sobre sus orígenes, el madrileño Jorge Félix dijo haber crecido “en un barrio muy tranquilo. Recuerdo mi tierra natal muy bien. Cuando mi madre trabajaba, a menudo me quedaba con mi abuela, mi abuelo o mi tío. En general, pasé mucho tiempo afuera solo corriendo, jugando … Es lo que más me quedó grabado en la memoria”. Y de ser un niño a vivir su primera experiencia profesional con el Atlético de Madrid, el club de sus amores, de hecho tuvo “la oportunidad de entrenar con ‘Kun’ Agüero, Diego Forlán, Diego Costa, Koke, De Gea o Saúl. Entrenar con ellos fue algo increíble, algo extremadamente útil y que me aportó mucho”.

Jorge Félix en su etapa en el Atlético / MD

De aquellos jugadores, Jorge Félix se queda con Agüero: “Fue sin duda la estrella más grande en este grupo de jugadores. Es una persona muy positiva tanto de dentro como fuera del campo. Trataba a todos por igual. No he entrenado mucho con Diego Forlán, y Diego Costa es un jugador con un ‘chip’ en la cabeza, trabaja según lo programado en el campo. Puede tener una mala reputación debido a su comportamiento pero es una gran persona, completamente diferente de lo que parece. Es una persona muy abierta, positiva y bromista”, aclaró.

Cosas del destino, no pudo jugar nunca un partido con el primer equipo colchonero pero sí lo hizo contra ellos, fue en Copa del Rey con Jorge Félix vistiendo la zamarra del UE Lleida: “Mi equipo y yo nos encontramos con el gran Atlético. Estaba feliz por este encuentro también porque mi madre podía verlos a ellos y a mi jugando. Fue en el gran estadio Wanda Metropolitano. Mis amigos también estaban allí. Encajamos cuatro goles en la ida en Lleida, pero no pasa nada porque nunca olvidaré esta experiencia. Jugar contra tales estrellas fue increíble para mí, algo que nunca olvidaré“, recordó.

Jorge Félix es uno de la veintena de futbolistas españoles en la Ekstraklasa lo que rompe el mito de que el futbolista español no le gusta salir del país aunque el jugador de 28 años admite que “cada vez es más frecuente. Esto se debe a la crisis que está teniendo lugar en España. A veces, sin embargo, muchos ven una mayor posibilidad de desarrollo fuera, por lo que algunos deciden irse. Lo que nos detiene es principalmente la comida, el clima, la familia y los seres queridos. Es difícil dejarlo todo. Llevo en Polonia más de un año, me siento bien aquí y no sé honestamente qué sucederá después”.

También repasó cómo fue su llegada a Polonia: “Hubo muchas ofertas de la Segunda División españolatambién era posible jugar en la India, pero no quería ir allí. Hablé sobre la propuesta de jugar en Gliwice con Carles Marc, quien jugó en Piast. Me dio el número a Gerard Badía y juntos me convencieron de que jugar en Gliwice podría ser una oportunidad para mí. Decidí revisarlo y ciertamente no me arrepiento de mi decisión. No fue fácil. Prácticamente, durante la mayor parte de mi carrera, no he dejado Madrid. Solo Lleida fue la primera vez fuera. No quería cambiar demasiado el entorno, porque mi prioridad era graduarme. Más tarde Polonia fue el siguiente paso.”, destacó. No duda de que hizo bien: “No tengo dudas de que tomé la decisión correcta. Nunca antes tuve la oportunidad de ganar el campeonato y jugar en competiciones europeas. Fue una muy buena elección”, admitió orgulloso.

Jorge Félix ante el BATE Borisov en Champions / PAP – EPA – TATYANA ZENKOVICH

Cuando llegó a Gliwice, el ex del Lleida comentó que “la gente” fue lo que más le sorprendió: “Esperaba que fueran un poco fríos y cerrados. Desde fuera eso pensé. Pero todos en Gliwice resultaron ser amigables, abiertos y dispuestos a ayudar. “Sokol” y “Dziku” fueron los que más me ayudaron en este primer período. También fuera del club, de vez en cuando me encuentro con reacciones positivas, especialmente nuestros seguidores vienen, saludan, son muy amables… todo es muy agradable. Gliwice es más tranquilo en comparación con Madrid, así que esta es la mayor diferencia teniendo en cuenta la ciudad… Realmente me gustó la comida polaca. En general,me gusta el apego a los colores, el himno, el gran papel de la tradición, que puede verse como algo importante para los polacos.”.

Eso sí, hay cuestiones a las que le resultó difícil acostumbrase como los entrenamientos ya que “al principio me sentía extraño y me preguntaba si llegué a la sesión correcta porque había muchas clases en el gimnasio y muchos ejercicios. No sabía si siempre era igual el sistema de trabajo y entrenamiento, pero luego me acostumbré a todo, entendí para qué era. Cuando los efectos del trabajo que hicimos en las etapas anteriores comenzaron a llegar, entendí que todo lo que hacemos tiene un propósito”. El idioma también fue otra barrera: “El problema al llegar era el idioma, porque mi inglés era una pena y no hablaba ni entendía polaco en absoluto, por lo que era la barrera más grande. Al principio tuve dificultades con los trámites relacionado con la situación de mi club anterior. Me costó muchos nervios, pero finalmente todo se resolvió y todo está bien. El idioma también mejora constantemente”, destacó.

El capitán del equipo, Gerard Badía, ha sido un apoyo grande para él, le ayudó en cuestiones mundanas como comprar un coche pero eso quedó atrás y ya está más que integrado dispuesto a seguir más tiempo en Gliwice: “Estoy feliz y creo que estoy listo para quedarme aquí por más tiempo, incluso varios años. Tengo un contrato válido por un año. Creo que otros también están contentos con mi presencia aquí, por eso es muy bueno. En primer lugar, me gustaría terminar mi contrato hasta el final, y luego veremos cuál será la voluntad del club y cuáles serán las opciones. No excluyo quedarme aquí por un tiempo.”.

Ello va ligado con el nivel de exigencia de cada jugador el cual llega a un punto álgido al salir del país natal, personalmente, Jorge Félix dijo: “Me exijo mucho a mí mismo. Me impongo entrenamientos y ejercicios adicionales en el gimnasio. Cuando pierdo, me siento muy mal por la derrota. Después de cada partido, trato de mirar y ver qué hice mal. Intento detectar mis errores, quiero trabajar en ellos para que no vuelvan a suceder. Estoy tratando de eliminar las deficiencias en mi juego. De lo que se trata es desear mejorar y mejorar, jugar mejor, mejorar tus habilidades, detectar errores y sacar conclusiones”. No solo eso sino que se autodenomina como un jugador comprometido: “Si veo una posibilidad del 100% de ganar una acción, recuperar una pelota o lograr otro beneficio, entonces doy todo y voy hasta el final. Cuando no marco goles, tengo menos asistencias o pierdo el balón, tal vez lo compense con compromiso. La lucha hasta el final en el fútbol es muy importante en mi opinión“, destacó.

Jorge Félix festeja un gol / Marcin Kadziolka – shutterstock.com

Fuera del fútbol, Jorge Félix dijo todo lo que le gustaba hacer y admitió que también le “gusta jugar al tenis. Intento leer tanto como sea posible. Ahora son principalmente libros en polaco y en inglés. También estoy interesado en la economía, por eso también leo libros sobre este tema. En mi teléfono tengo una aplicación que me permite seguir las cotizaciones del mercado de valores. Soy activo en la bolsa e invierto un poco. Debo notar ganancias y verificar tasas. Además, sigo las redes sociales, uso Instagram y Twitter para estar en contacto con mis amigos y me comunico con mis seres queridos a través de Whatsapp“. Su interés por la economía y las matemáticas es algo que le viene “desde temprana edad. Mi madre también trabajó en un puesto similar a un corredor de Bolsa. Comprar y vender fue lo que hizo. Entonces se puede decir que de alguna manera heredé esta pasión por contar y los números”, dijo.

Viajar es otra de sus grandes pasiones: “Me gusta visitar y explorar nuevos lugares. Puedo decir que he visitado todo mi país, y no todos los españoles pueden presumir de tal logro. Ahora me estoy recorriendo poco a poco toda Polonia. He estado en ciudades más grandes como Wrocław, Poznań, Gdańsk, y he estado en Varsovia y Cracovia varias veces. Todavía estoy esperando ver Zakopane, pero tengo miedo del frío, así que aún no lo he hecho”. Estados Unidos es el país que más le apasiona: “Fuí allí con mi chica. Ha sido mi sueño durante mucho tiempo conocer este país. Fue un momento realmente maravilloso. Nunca antes había estado fuera de Europa, y ahora he tenido la oportunidad de hacer realidad mi sueño”.

Finalmente, el futbolista representado por la agencia Emartsoccer, recordó el campeonato de Liga conquistado por el Piast Gliwice, una hombrada que fue equiparada con la Premier League que conquistara el Leicester hace tres años. Ya se hizo la idea de que lo logró tal proeza: “Hace tiempo que nos acostumbramos a la idea de que somos campeones. Fue difícil para nosotros porque somos un equipo modesto. No fue hasta las vacaciones que me di cuenta de lo que habíamos hecho. Miré las fotos con alegría, la medalla y sentí un gran orgullo y satisfacción en ese momento”.

Sin embargo, el pasado año, Jorge Félix, en medio de su gran temporada, también vivió uno de sus momentos más difíciles, fue expulsado en el tramo decisivo de la temporada tras una acción sobre Alan Czerwiński, del Zagłębie Lubin, y fue sancionado por tres encuentros algo que le sorprendió ya que “pensé que obtendría una sanción de un partido, pero ¿ser excluido de tres partidos tan importantes? Cuando me enteré, estaba totalmente desanimado y resignado. Todo jugador quiere jugar, fue una experiencia muy difícil para mí y probablemente en el peor momento”. Fue la segunda vez que le sacaban roja al madrileño a lo largo de su carrera, la primera fue “cuando todavía jugaba en España. Salté con el jugador rival en el aire y recibió un codazo en la cabeza. No hubo movimiento de mi mano, pero solo escuché que era imposible jugar así y tuve que abandonar el campo. Fue la única vez y no pude jugar el próximo partido. Tuve también una pausa forzada por cinco tarjetas amarillas”, comentó el jugador del Piast Gliwice.

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