Ernesto Valverde, entrenador del FC Barcelona / ElDesmarque

El Barça ha pasado de ser un equipo admirado y que infundía miedo a sus rivales a ser un equipo al que todos les esperan con los brazos abiertos en sus estadios. El equipo, alejado cada día más de la idea futbolística que les hizo grandes, gana sus encuentros como local gracias a la seguridad que les garantiza el Camp Nou y a la pegada de sus estrellas. Pero lejos de casa salen todos los males.

Cuando el Barça viaja se ve a un equipo apático, sin ganas ni actitud y con una alarmante falta de fútbol. La única táctica es esperar a que Messi decida o que alguno de  los otros cracks del elenco azulgrana tengan un momento de inspiración.

Pese a todo, el equipo es líder tanto en Liga cómo en Champions y eso es más demérito de los rivales que no mérito del equipo. En Dortmund el equipo mereció la derrota igual que en Praga. Ya salió trastabillado de Granada haciendo un gran ridículo en un partido con falta de iniciativa, actitud y amor propio y sucedió lo mismo ante el Levante.

En los últimos 14 partidos fuera de casa el equipo ha ganado 4, empatado otros 4 y perdido 6. De los 4 ganados no en todos se mereció la victoria. Lo mismo en los igualados, en casi todos se hizo acreedor la derrota. Especialmente dolorosos son el capítulo de derrotas donde sobresale la debacle de Anfield por encima de todas. Una dolorosa caída, como fue la de Roma, y en ambos casos no se buscaron responsables ni se tomaron decisiones al respecto. Valverde sigue al frente del equipo y cada vez que las cámaras le enfocan en la banda da la sensación de ver a un tipo que no lo está pasando bien.

No se recuerda en el imaginario culé el último gran partido del equipo. Sólo Messi, el fichaje de De Jong y la irrupción de Ansu Fati generan ilusión entre la afición. Sólo 4 victorias fuera en 7 meses. Un gran problema para un grande. Y pese a todo esto, la crisis fuera de casa y el mal juego del equipo, Valverde ha dado 22 días libres a la plantilla en poco más de 2 meses de competición que se lleva disputada. Un día, un tal Michael Jordan, dijo que cuánto más entrenaba mejor se sentía y mejor jugaba. A lo mejor a esta plantilla tan aficionada a la NBA se le deberían recordar estas palabras.

Lejos de esperar soluciones y decisiones desde el palco se vive una absoluta calma y tranquilidad. La directiva está más preocupada por el Espai Barça y por buscar un candidato continuista para las próximas elecciones que por tocar, aún más, la parcela deportiva. Varios cambios en el organigrama del fútbol base, entradas y salidas en el fútbol base…….. un barco sin capitán y sin rumbo. Por si todo esto fuera poco cada vez que Bartomeu tiene ocasión no para de recordar que Valverde es uno de los mejores entrenadores del mundo, que están muy contentos con su trabajo y que seguirá al frente del equipo aunque no se gane ningún título.

Bartomeu estrecha la mano de Valverde / Jordi Cotrina

Arden las redes sociales

En las redes sociales cada vez hay más aficionados disgustados y enojados con la marcha del equipo y del club. #ValverdeOUT#Bartomeudimissió han sido varias veces trending topic y cada vez hay más cuentas creadas para impulsar un movimiento en contra de la dirección del club. Cuentas cómo @BartomeuDimiss1 o @GetafeGate que entre las dos suman casi 5.000 seguidores que les apoyan y les dan difusión son de las más activas pero no son las únicas.

Cuentas con muchos seguidores y muchas cosas en común. Quieren a Valverde Bartomeu fuera del club y tienen un visión de lo que quieren para su equipo con un denominador común. La filosofía Cruyff que perfeccionó Guardiola con un presidente valiente como lo fue Laporta que lo apostó todo a esa visión y que no soló salió a las mil maravillas sino que el equipo fue reconocido por todos como un modelo a seguir.

El Madrid se equivocó si. Recibir en casa ahora mismo al Barça es jugar con 12.

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