Ioannis Bourousis y su realidad en el Granca

Fotis Katsikaris reaccionaba en el día de ayer de una manera desproporcionada en respuesta a la pregunta del compañero de La Canasta, Carlos Sánchez, a su pregunta sobre un presunto encaramiento del pívot heleno con Víctor García tras ser sustituido en el último cuarto. ¿Está siendo señalado el jugador de manera injusta como recalcó Fotis ayer?

Imagen de José de Haro
0 107

La llegada de Ioannis Bourousis al Herbalife Gran Canaria el pasado verano fue uno de los bombazos del mercado de fichajes, en el que tuvo que ver muchísimo la figura de Fotis Katsikaris, dada su excelente relación desde los orígenes del Gigante de Karditsa con el preparador heleno.

Los claretianos lograban hacerse con los servicios de un interior a la antigua usanza, intimidante como pocos, pero con la duda de su posible rendimiento tras su periplo en China, donde llegaba procedente del Panathinaikos, club que le había repatriado tras asombrar a Europa el curso anterior tras proclamarse MVP de la Liga Endesa con el Baskonia.

La reacción desproporcionada de Fotis Katsikaris

El enfado de Fotis Katsikaris en la noche de ayer venía a cuenta de un artículo de nuestro compañero David Rodríguez en La Provincia, en el que tildaba a Bou como el “protegido” del técnico claretiano, lo que en su opinión se enmarca dentro de una campaña de crítica desmedida hacia su compatriota, al que considera que se le está señalando injustamente semana tras semana.

El carácter visceral del jugador es sobradamente conocido en su larga trayectoria y no iba a ser menos en la isla, donde en varias ocasiones ha tenido varios conatos de enfado con compañeros en diferentes partidos, el último en el día de ayer, en el presunto incidente con Víctor García que el propio Fotis se encargaba de aclarar, señalando que se había tratado de un mal entendido entre su segundo y Bou, al interpretar su compatriota que las indicaciones de Víctor hacia Costello eran dirigidas a él durante su cambio por su compañero.

Los números hablan

Imagen de José de Haro

Pero, ¿es realmente Ioannis Bourousis el “protegido” de Fotis Katsikaris y está siendo realmente el griego objeto de una campaña para ser el señalado cada vez que el equipo sufre un revés en el campo?

A sus 36 años, Bou había sido utilizado por Fotis esta temporada en 13 encuentros de la temporada regular hasta el día de ayer, en los que ha permanecido en pista una media de 18:39 minutos por partido, lo que contrasta con los 21:24 de Matt Costello, los 22:23 de John Shurna y los 19:38 de Beqa Burjanadze.

Curiosamente el “presunto protegido” de Fotis es el jugador interior menos utilizado por el técnico claretiano antes del encuentro de ayer, en el que además jugó uno de sus mejores encuentros con el Granca, siendo el 2º jugador mejor valorado del equipo, con un 17 de valoración, solo superado por el 29 de valoración de Matt Costello y todo ello a pesar de ser el 6º jugador con más minutos en pista en el día de ayer.

El rendimiento de Ioannis actualizado con sus guarismos en el partido de ayer nos dan una media de 9.48 de valoración, 8.59 puntos, 4.32 rebotes y 1.46 asistencias por encuentro; unos números razonables si tenemos en cuenta la poca presencia del heleno en pista durante los partidos.

El lastre de su salario

Imagen de José de Haro

Que Bou no está en el mejor momento de su carrera, que le está costando coger el ritmo de competición al tener solo un partido a la semana es perfectamente entendible; sin embargo el gran problema que se esconde detrás de las críticas hacia el jugador tanto en los MMCC como en la opinión pública en general estriban en el salario del jugador, que con mucho es el mejor pagado de la plantilla, cuando realmente sus guarismos o su rendimiento no se ajustan al salario de un jugador con estatus de súper estrella.

La comparativa con Stan Okoye

Imagen de José de Haro

Lo realmente curioso es que las tintas se carguen sobre un jugador que está ofreciendo todo lo que tiene dentro, que no escatima en el esfuerzo, pero al que las circunstancias no le permiten volver a ser el de antaño y sin embargo no suceda lo mismo con Stan Okoye, cuyos números si que son alarmantes, con un contrato de larga duración en ciernes y que de momento se escapa de rositas bajo el manto protector de las críticas, algunas de ellas injustificadas, que recibe su compañero de vestuario.

Dejar una respuesta

Your email address will not be published.

dos × 1 =

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Más info

aceptar