Un Granca irreconocible

La temporada 19/20 se presentaba a principios de curso como una campaña ilusionante para la Marea Amarilla tras los fichajes acometidos por el club en verano, sin embargo los resultados no están siendo acordes a la ilusión y fe que se le había otorgado al equipo claretiano en esta errática primera vuelta de los amarillos que les deja a falta de una jornada para terminar la primera vuelta sin depender de sí mismos para clasificarse para la Copa del Rey

Imagen de José de Haro
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Tras una campaña desastrosa marcada por el estreno en Euroliga del club, los aficionados quedaron muy decepcionados con el equipo, la situación era dramática, por lo que el club se tuvo que poner manos a la obra en verano para devolver la ilusión a sus aficionados.

La salida de los dos capitanes y de Pedro Martínez

ACB Photo / Fernando Russo

Inicialmente el club contaba con la planificación de Berdi Pérez y Pedro Martínez, que optaban sorprendentemente por enseñar la puerta de salida a dos auténticas leyendas del club como Eulis Báez y Albert Oliver, decisiones que generaron polémica, pero que en parte fueron entendidas por parte de la afición debido a la edad avanzada de ambos jugadores.

El base catalán se fue rumbo a Sevilla, al Coosur Real Betis y el dominicano se marchó al BAXI Manresa, al que llegaba de la mano de Pedro Martínez, precisamente uno de los responsables directos de su salida de la entidad claretiana, tras abandonar el catalán el barco para volver a casa en otro movimiento extraño de los grancanarios este verano.

Un equipo remozado por completo

ACB Photo / Fernando Russo

El primero en llegar era  Beqa Burjanadze procedente del GBC, este fichaje gusto a la marea amarilla por lo que parecía que el mercado iba por buen camino, si bien el jugador era una petición expresa de Pedro Martínez que poco después abandonaría el club rumbo a Manresa debido a asuntos personales, noticia que entristeció a la parroquia amarilla y que devolvía en cierta forma los fantasmas de la temporada pasada.

Sin embargo el club actuó rápido y firmó a un ex ACB como Fotis Katsikaris, parecía un gran noticia para el club, un entrenador con gran experiencia y que venía de ser asistente en los Utah Jazz. De la mano de Fotis llegaron: Javi Beirán, Omar Cook, Ioannis Bourousis, Fabio Santana, Matt Costello, Demonte Harper, John Shurna y Stan Okoye. 

De esta lista de fichajes destacaban Beirán, Cook, Bou y Okoye.

El alero español venía de una gran temporada con el Iberostar Tenerife, estando en el segundo quinteto ideal de la temporada y posteriormente se proclamó campeón del mundo junto al capitán del equipo, Xavi Rabaseda.

Cook llegaba a la isla tras ser el máximo asistente en la ACB dos años consecutivos con el Estu.

Big Bou fue el fichaje estrella por excelencia, hace años dominó europa, MVP de la ACB, mejor quinteto de la Euroliga, ganó de todo en el Madrid… un crack sin lugar a dudas, si bien provenía de China lo cual era el único riesgo basándose en el nivel competitivo de esa liga.

Y el último fichaje estrella fue el de Stan Okoye, la temporada pasada en el Zaragoza se consolidó como el jugador franquicia de los maños, estando en el quinteto ideal de la temporada.

Además de los fichajes el club contaba de inicio con los dos nuevos capitanes del equipo: Rabaseda y Paulí; además del canterano Balcerowski. Mientras que Radicevic se ganó el puesto en pretemporada y Luke Nelson se marchó junto a Eulis al Manresa de Pedro Martínez, otra decisión curiosa, debido a que Pedro no le dejaba ni entrenar con el equipo.

Todo apuntaba a una gran plantilla que se presentaba en el GC Arena con el principal objetivo de volver a Europa la temporada que viene, pasando por clasificarse para la Copa y los PlayOffs.

Comienza una temporada repleta de altibajos

ACB Photo/M. Henríquez

La temporada inició en casa frente al Casademont Zaragoza, partido atractivo debido a la vuelta de D.J. Seeley a Gran Canaria y el cara a cara de Okoye con sus ex. El partido terminó con derrota para el Granca por 73-79.

El resultado fue sorprendente debido a que se esperaba una victoria de los locales, aunque después se justificó gracias a la gran temporada que está haciendo el conjunto aragonés. El debut de los jugadores estrellas no fue destacado, sin embargo Demonte Harper ofreció una gran carta de presentación con 30 puntos.

En la siguiente jornada los amarillos se vieron las caras con el Estu en Madrid, partido perdido in extremis por 4 puntos, gran encuentro de Shurna y Beirán, ambos obteniendo 16 créditos de valoración. Aunque aquí empezaron las dudas con el juego del equipo, no había claridad en ataque ni intensidad defensiva.

Tras dos derrotas para comenzar la temporada el equipo encadenó dos victorias consecutivas frente a Manresa fuera de casa, partido marcado por volver a encontrarse don Pedro y Báez, y contra Andorra en casa. Las dudas se esfumaron mínimamente por los resultados aunque no del todo.

Después de conseguir buenas victorias llegó un momento duro de la temporada perdiendo contra dos equipos catalanes jugando muy mal; Barça y Juventud fueron los verdugos de un Granca en un pésimo estado de forma. Tras tantos partidos destacaba bastante la casi nula aportación de Stan Okoye.

Tras el peor momento de la temporada hasta ese momento, el equipo enlazaba su mejor racha del curso hasta el momento, encadenando tres victorias consecutivas en pistas muy complicadas como la Fonteta y Miribilla y en casa frente al UCAM Murcia.

Sobre todos destacó Omar Cook consiguiendo el premio de jugador de la jornada frente a Valencia (34 de valoración) y se quedó muy cerca contra Bilbao de repetir la hazaña.

Tras los partidos fuera de casa, Cook dio un pequeño bajón pero eso no evitó la victoria claretiana frente a UCAM. pero poco a poco el equipo cogía buenas sensaciones y parecía despejar las dudas que había respecto del rendimiento del equipo.

Después de la mejor racha de lo que va de temporada; la plantilla encadenó una ráfaga de gano, pierdo, gano, pierdo, etc. Victorias contra Fuenla, Obradoiro y Burgos en casa. Y derrotas contra Madrid, Unicaja, Tenerife y Betis fuera de casa, lo que le dio al equipo una irregularidad que no aseguraba para nada la estabilidad necesaria para afrontar el resto de la temporada.

Las estrellas y el entrenador no rinden al nivel previsto

ACB Photo / M. Henríquez

Esta irregularidad es explicada debido al mal rendimiento ofrecido por gran parte de la plantilla, jugadores que tienen más minutos de los que deberían como por ejemplo Okoye y Bourousis.

El nigeriano está dando un rendimiento muy distinto al que daba en Zaragoza, cualquier parecido entre ambos es mera  casualidad, desdibujado, liado, sin saber lo que hacer en ataque, un desastre.

Mientras que el mundialista griego no da para más, la edad puede con él. Sus números no son especialmente malos (9,3 de valoración) pero el problema es que se esperaba que fuera el Bou de Baskonia y eso no es así debido en gran parte al físico.

Otro de los problemas que sufre el equipo es el entrenador, Fotis Katsikaris. No distribuye bien los minutos; no es normal que un campeón del mundo como Xavi Rabaseda juegue poco más de 10 minutos por partido y que a un internacional como Paulí tenga un caso parecido o incluso peor.

También hay que hablar de Balcerowski (canterano y mundialista polaco) que Fotis lo tiene en el ostracismo más absoluto.

Además si un jugador está on fire lo sienta, esto ha ocurrido varias veces con Shurna o Beirán; da la sensación de que Fotis tiene ya los cambios preparados antes del partido y que no se adapta al momento del partido en el que se encuentra.

Y el otro problema de Fotis es que no da bien las instrucciones, no ha dado conceptos de ataque y defensa, o es que no se explica bien a los jugadores.

Una plantilla descompensada y poco exprimida

ACB Photo / M.A. Polo

El puesto de base tiene un titular claro que es Omar Cook. Niko no contaba en principio para el griego a principios de temporada, así que el jugador llamado a suplir al norteamericano era Fabio Santana, que da la sensación que no está del todo preparado para ACB y de que Fotis no cuenta del todo con él.

En el puesto de escolta solo se encuentra Demonte Harper, en una plantilla que opta a Europa y en la que como mínimo debe de doblar puestos y este no es el caso por lo que es un grave error, se ha intentado tapar esta herida colocando a Okoye de 2 pero ahí funciona menos que de 3.

Esta situación contrasta con el exceso de aleros, con Rabaseda, Beirán, Okoye y Paulí peleando por una plaza. Otra cosa es que rindan o no, pero cuatro jugadores para un puesto son demasiados. Mientras tanto los interiores están bien cubiertos.

Todo lo que he dicho previamente es un problema serio porque el equipo está con pie y medio fuera de la Copa, solo se clasificaría con una hecatombe lo que significa que hay crisis y que es necesario mirar al mercado en el apartado de fichajes y también de ventas.

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