La llegada de Sané como el cierre perfecto del círculo en Baviera

La llegada de Sané al Bayern le viene como anillo al dedo a un conjunto bávaro que tiene en Gnabry y el ex del City los recambios generacionales para Robben y Ribery

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El verano de 2019 fue uno de los más duros a nivel emocional de los que recientemente ha tenido el Bayern de Múnich: tras compartir más de 300 partidos juntos cada uno en su banda y con una enorme montaña de títulos en su haber, Arjen Robben y Frank Ribery abandonaban Baviera tras nueve años y cerraban así un ciclo.

Si nos remontamos en el tiempo 10 años atrás, las bandas del Bayern estaban compuestas por Diego Contento y Ribery en la izquierda y Lahm y Robben por otro lado en la derecha, tres de ellos jugadores que han marcado una era en Múnich. Para cualquier aficionado del equipo era una tortura empezar a pensar en el momento en el que sus vacas sagradas cuelgan las botas. El primer jugador que llegó de la nueva generación fue David Alaba, un chaval espigado de solo 18 años que apuntaba maneras en el Austria de Viena. Tras una cesión de un año en el Hoffenheim, el Bayern decidía recuperarlo para amoldarlo a su filosofía y convertirlo en un jugador capital para el futuro del equipo. Actualmente, con apenas 28 años lleva casi 380 partidos y se ha convertido en un jugador fiable, rápido, polivalente (juega de central, lateral, mediocentro y carrilero) y cada año más inteligente en el campo.

Foto: Panenka.org
Foto: Panenka.org

Primer lado cubierto, los focos iban ahora a Philipp Lahm, un jugador que decidía retirarse muy joven tras haber ganado todo con el Bayern llevando el brazalete de capitán con un Mundial también en su mochila. A sus 33 años anunciaba que abandonaba el fútbol definitivamente tras haberse retirado de la Selección tres años antes, tras ganar la final del Mundial en 2014 ante Argentina. Un año antes de su retirada, desde el RB Leipzig llegaba Joshua Kimmich. A día de hoy, el precio de la transferencia aún no ha sido revelado (se dice que unos 8 millones de euros aunque no hay oficialidad por ninguna parte) pero parece que va a ser muy poco en comparación con lo que vemos del ‘32’ cuando juega. En su único año jugando juntos, Joshua ya fue comparado con Lahm por su similitud de juego en espacios pequeños, su verticalidad, su capacidad para parecer que todo lo hace bien y su habilidad para rendir en varias posiciones, porque a su llegada el ex del Leipzig ya jugó de medio y de lateral derecho.

Varios años después y ya con 25 años a día de hoy, Kimmich es titular indiscutible en el Bayern de Múnich y es el heredero del brazalete que actualmente tiene Manuel Neuer (a no ser que la responsabilidad decaiga sobre Alaba por antigüedad).

Foto: Antena 2
Foto: Antena 2

Tocaba empezar a pensar en la dubla ‘Robbery’, a quienes les llegaba la hora un par de años después de la retirada del mítico ‘21’. Ambos anunciaron su marcha del equipo el mismo verano, y desde el Bayern antes de que eso se pusiera en marcha ya empezaron a buscar los relevos, y uno de ellos convivió con Robben en el último año del holandés: Serge Gnabry, quien tras destacar en un último gran año en el Hoffenheim llegaba a Múnich a cambio de solo 8 millones de euros, una ganga pensando en el jugador que puede ser en el futuro, solo hay que basarse en la temporada actual: 20 goles y 13 asistencias esta temporada en 42 partidos y sin ni siquiera ser delantero, una enorme explosión de juego en un ecosistema que parece ideal para él. Dos años ya de su llegada, Gnabry parece ser ese jugador que desde Baviera necesitaban y, además contando con la bendición de Robben, de quien pudo aprender en su último año en Múnich.

Por lo tanto, ya solo quedaba por decidirse el puesto de Ribery, jugador que no tenía un relevo claro a pesar de las múltiples opciones que presentaba el Bayern en las bandas: Coman, Müller, James (si ejercían su opción de compra), Mario Götze, Douglas Costa… Muchos han sido los jugadores que podían quedarse en esa banda tras la marcha del francés, de hecho Kingsley Coman ha sido estos años la opción más válida y constante para esa banda izquierda, demostrando además que se lleva de maravilla con Alaba, aunque una relación que está a años luz de la gran amistad que el austriaco siempre tuvo con Ribery, con quien se entendía en el campo como si de Oliver Atom y Tom Baker se tratara. El verano pasado, el Bayern ya se lanzó de cabeza a por un jugador por el que iban a apostar todo para que desembarcara y ocupase el puesto del galo: Leroy Sané.

El jugador alemán finalmente se quedó en el Manchester City por culpa de una inoportuna lesión que le ha tenido apartado de los terrenos de juego casi todo este año, dejándole jugar solo tres partidos esta temporada.

Si bien el año pasado estuvo a punto de firmar por 100 millones de euros, este año ha vuelto a Alemania por 49 millones más 11 en variables, una cuantía 40 millones más baja de la que habrían tenido que pagar hace un año.

¿Por Sané y no otro?

Primero por que es alemán y conoce la liga, jugó tres años en el Schalke 04 y la Bundesliga no le pilla de sorpresa. Lo segundo es que va a coincidir con jugador que conoce ya de la Selección y con los que va a poder hacer más piña y aumentar su entendimiento con ellos, pero lo más importante de todo es que sus características de juego le hacen ser muy parecido a Ribery: siempre con la cabeza adelante, gran tendencia a encarar, jugadores que se asocian bien en las distancias cortas y con buen disparo, siendo la única diferencia entre ambos que el francés jugaba a pierna cambiada y Sané combinará su pie izquierdo con la banda izquierda, cambiando una tendencia que se lleva mucho en el fútbol moderno de poner a jugadores izquierdos en banda derecha y viceversa.

Foto: Ezanime.com

Hans-Dieter Flick pidió expresamente al alemán y por fin lo tiene, lo que asegura el futuro del Bayern para unos cuantos años: de las parejas Lahm-Robben y Contento-Ribery a Kimmich-Gnabry y Alaba-Sané con el jovencísimo Alphonso Davies llamando ya a la puerta de la banda izquierda con solo 19 años, pues en su campaña de llegada a la Bundesliga ya ha jugado 43 partidos entre todas las competiciones.

El Bayern ya tiene a su extremo, Sané ya tiene su nuevo equipo, un tándem perfecto preparado para seguir dominando la Bundesliga muchos años y seguir asustando en Europa. Otra cosa no, pero en Baviera han vuelto a demostrar que en los relevos generacionales son muy eficaces, pues en los cuatro titulares más Alphonso Davies han gastado apenas 75 millones de euros:

David Alaba: 150.000 euros.

Alphonso Davies: 10.000.000 millones.

Joshua Kimmich: 8.000.000 de euros (se estima).

Serge Gnabry: 8.000.000 de euros.

Leroy Sané: 49.000.000 millones más 11 en variable.

A todos los hemos visto ya con la camiseta del Bayern, pero ver a Sané con la camiseta de la ‘estrella del sur’ va a generar un ‘hype’ tremendo.

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