‘Scusate il retardo’

14 de noviembre de 2021, es el día que ha escogido Valentino Rossi para 'último baile’ particular tras una larguísima y exitosa trayectoria que ha provocado la unión de personas de todo el mundo aclamándole como el mejor piloto de la historia del motociclismo

Foto: Super7moto
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Debutó en 1996. Ganó su último título en 2009 y en Holanda vimos su última triunfo allá por 2017, en el siempre imponente Assen. Cuatro años después y remontándonos solo tres meses en el tiempo, Valentino Rossi declaraba oficialmente que esta temporada dejaba al motociclismo. Decepción de todos los aficionados, da igual que sean más o menos del italiano: la sonrisa del mundial ya no volverá a iluminar circuitos.

Sin nada por lo que jadear en esta última cita, todos los focos van a apuntar al hombre del ’46’ en el carenado. Tendrá su última carrera en un circuito que no le trae especialmente buenos recuerdos. Por lo vivido en años pasados: un título perdido en la última carrera, caídas. En fin, algunas de las peores noches (aunque sean pocas) de uno de los mejores pilotos de todos los tiempos.

Pero esas noches son muy pocas, minúsculas, insignificantes ante las toneladas de grandes momentos que nos ha dejado el rey de Moto GP. El rey de la era de las ‘motos gordas’ que saltó en cuanto pudo a 500cc tras ganar dos títulos en cuatro años e 250cc y 125cc y decidió que iba a ser el sultán de una era, de una época.

Foto: Box Repsol
Foto: Box Repsol

A la máxima categoría llegó de la mano de Honda. Un matrimonio que resultó letal ante el resto de mortales de esa cilindrada. Tras una toma de contacto en su primer año finalizando segundo con 209 puntos. Después llegaron tres mundiales seguidos sin nadie que le hiciese una pizca de sombra.

En total, entre 2001 y 2003 ‘Il Dottore’ logró nada menos que 31 victorias en 48 carreras. Esto le puso con cinco títulos mundiales siendo aún muy joven. El matrimonio Rossi-Honda estaba en su pico máximo, lo cual provocó comentarios de todo tipo. Uno de ellos resonaba de más: “Rossi gana tanto porque Honda es la mejor moto”.

Efectivamente, Honda era la mejor moto con mucha diferencia. Y esos comentarios parece que molestaron a un Rossi que tomó una decisión drástica. Abandonó el calor y la comodidad de Honda para marchar a competir con el máximo rival, Yamaha. Una marca ésta en la que en ese momento era ‘todo campo’. Dicha marca tuvo en 2002 a un Max Biaggi como piloto principal que vio cómo Valentino le sacó más de 100 puntos de diferencia en el mundial. El año anterior a que llegase Rossi a los mandos estaban Marco Melandri y Carlos Checa. Entre los dos apenas consiguieron 168 puntos sin lograr subir al podio ni una sola vez.

Rossi y Sete en una de las carreras más recordadas del italiano.Foto: Diario de Jerez
Rossi y Sete en una de las carreras más recordadas del italiano.Foto: Diario de Jerez

Llegó el italiano. Puso la puesta a punto de la Yamaha YZR-M1 y acabó el año como se esperaba: 9 triunfos, 304 puntos y el primer título para la marca japonesa, que volteó a su gusto a Honda sin que estos pudiesen hacer nada. Pero eso no fue nada. Al año siguiente llegó a los 367 puntos (récord histórico en aquel momento) con 11 triunfos y 16 podios (!!!!) en 17 carreras. Algo absolutamente demencial lo que consiguió ese año un Rossi que aventajó a Merco Melandri en 147 puntos. Casi seis carreras de ventaja. De manicomio.

Todo era idilio y felicidad en Yamaha en aquel entonces. Ya eran siete título para Rossi, pero llegó un año 2006 que acabó siendo complicado de más y no tan feliz como muchos esperaban. Aquel año el estadounidense Nicky Hayden estaba decidido a pelearle de tú a tú el título a Valentino. Éste no arrancó nada bien el año con solo una victoria en las primeras cinco citas por los cuatro podios que consiguió el de Kentucky, que ya tenía un colchón de ventaja. Rossi ganó tres de las siguientes cinco carreras. Apretó un poco el final, llegando a la última cita con Valentino como primero tras haber finalizado segundo en la última carrera siendo adelantado en la línea de meta por Toni Elías, apenas 4 milésimas de diferencia que le dieron el triunfo al español.

Arrancó la cita de Valencia y el italiano, que salió desde la pole, se cayó con 25 vueltas por delante para remontar cuando tenía a Hayden detrás. Le tocó remar contra viento y marea. Alcanzó poco a poco (sin tener un buen ritmo) la 13ª posición, con Hayden cuarto en ese momento, lo que le daba el título al americano por solo dos puntos, sin embargo el de Kentucky alcanzó la tercera plaza. Rossi estaba muy lejos de un trío de adelantamientos que le habría dado el título (Checa, Hopkins y Tamada), por lo que el entorchado volvió a Honda de la mano de Nicky Hayden. El primer y único título del americano en sus 13 años de carrera hasta que un repentino accidente de bici en mayo de 2017 le arrebató la vida.

La temporada 2007 tampoco fue el año de Rossi. Finalizó tercero el mundial con 233 puntos y solo cuatro triunfos, siendo campeón un Casey Stoner con una Ducati ingobernable a la que solo él ha conseguido dominar a su antojo, haciendo un año de fantasía. 

Valentino y Lorenzo en ese legendario duelo en Cataluña. Foto: Zimbio
Valentino y Lorenzo en ese legendario duelo en Cataluña. Foto: Zimbio

Pero Rossi dijo ‘basta’, sacó a relucir esa famosa frase de ’Scusate il retardo’ (perdonad el retraso) y en 2008 y 2009 ganó dos títulos de manera consecutiva. Le pusieron con un total de nueve, dejando en el recuerdo carreras de fantasía ganando a Stoner o Lorenzo. En la temporada de 2008 logró 373 puntos con nueve triunfos y 17 podios. Ello lo devolvieron a lo más alto del mundo del motor, haciendo lo mismo el año siguiente con 306 puntos y seis triunfos más para el casillero.

Parecía que la era no había acabado. Se atisbaban años nuevos de triunfos y bonanza estaban por llegar, pero resulta que ese 2009 fue el último título que le vimos a un Rossi que ya tuvo que vérselas con una camada de corredores nuevos: Jorge Lorenzo, Andrea Dovicioso, Marc Marquez, Casey Stoner o Dani Pedros. Todos más jóvenes, todos con muchas ganas, todos queriendo destronar al rey

La carrera de Laguna Seca en 2008 es de las más recordadas de la historia del motociclismo. Foto: SoyMotero
La carrera de Laguna Seca en 2008 es de las más recordadas de la historia del motociclismo. Foto: SoyMotero

El año siguiente se le escapó el título finalizando tercero con 233 puntos, quedando muy lejos de un Jorge Lorenzo absolutamente imperial. Tras eso, el italiano inició una aventura en Ducati. No salió del todo bien. No ganó ni una sola carrera en dos años y decidió volver a Yamaha a compartir equipo con Jorge Lorenzo. Y estuvo durante tres años seguidos (2014, 2015 y 2016) pelando codo con codo contra un jovencísimo Marc Márquez. Éste llegaba desde abajo revolucionando el mundo del motociclismo queriendo convertirse en la nueva cara de Moto GP. 

En 2014 Valentino peleó el título hasta la penúltima carrera, cuando en Malasia Marc se proclamó campeón del mundo con Rossi segundo en el podio siendo testigo del entorchado del de Cervera. En la siguiente temporada, la lucha estuvo hasta casi la última curva entre Rossi y Lorenzo. Sin embargo, el español le arrebató el título por solo cinco puntos (330 por 325 de Valentino). Por último, en 2016, Marc rozó los 300 puntos y Valentino llegó a 249 puntos con dos triunfos que le acercaron al título pero no fueron suficientes.

Valentino en su último triunfo en 2017. Foto: Autobild
Valentino en su último triunfo en 2017. Foto: Autobild

Tras esos tres años de intentonas se puede destacar ese mencionado triunfo en 2017 y un gran tercer puesto en el año 2018 con cuatro podios que le permitieron demostrar que estaba ahí. Aún algo machacado por las lesiones, intentado pescar todo lo que pudiese. Desde el Gran Premio de las Américas de 2019, que logró un tercer puesto, Rossi no ha vuelto a subirse al cajón del podio aunque ha tenido algunas carreras en las que se ha quedado a las puertas de este, pero no lo necesita tampoco, no le hace falta.

Estos tres años pasados mucha gente ha comentado por las redes el por qué de la continuidad de Rossi, que ya no ganaba ni logra llegar al podio, en Moto GP, que qué sentido tenía si ya no podía ganar, que se retirase ‘con dignidad’.

Foto: Formulamoto
Foto: Formulamoto

Bueno, son las diferentes formas de ver la vida, podríamos decir. Valentino Rossi no estaba ya en estos años para ganar solamente, sino porque desde que subió por primera vez a una moto ha sentido algo que hasta este fin de semana en Valencia ha seguido notando. Una sensación, un sentimiento, y esa es la clave de todos estos años. Por increíble que parezca, la realidad es que para alguien que lo ha ganado todo tantas veces hasta aburrir, es que ahora ganar no lo es todo para él. Diversión, no hay más, tan simple como eso. Y qué si no eres ya el mejor o ya no ganas, si te sigues divirtiendo con algo como lo hacías antaño… ¿por qué vas a dejar de hacerlo?

Esa es, seguramente, la enseñanza que nos ha quedado a todos: el éxito quizá no es para siempre, pero la felicidad sí.

Han sido 432 carreras en el Mundial de Motociclismo, 115 victorias, 235 podios, 65 Poles y un total de 9 títulos mundiales, 7 de ellos en la máxima categoría. Para entrar un poco más en profundidad: es el tercer piloto de la historia con más títulos, el segundo con más triunfos en la historia en general, el primero en triunfos en la categoría reina, el que más podios ha conseguido y el tercero con más poles en la historia de Moto GP.

Así celebró Rossi que superó a Ángel Nieto, con el español. Foto: El Pais
Así celebró Rossi que superó a Ángel Nieto, con el español. Foto: El Pais

A los que le han criticado sus últimos años, ¿de verdad le quedaba algo qué demostrar? Ha ganado (e incluso vapuleado) a diversas generaciones que incluyen nombres de la talla de Max Biaggi, Loris Capirossi, Sete Gibernau, Nicky Hayden, Jorge Lorenzo, Dani Pedrosa, Andrea Dovicioso o Casey Stoner, faltándole solo un Marc Márquez al que llevó al límite en dos años distintos pero sin poder ganarle finalmente (la diferencia de edad tarde o temprano tenía que notarse). Pero le daba igual, con sus años y lesiones encima, lo intentó todo.

Se ha divertido. Ha ganado todo lo que podía ganar, se ha caído, nos ha hecho madrugar o trasnochar, disfrutar, enfadarnos, explotar de felicidad, llorar, sufrir. Todo eso y muchísimo más es Valentino Rossi. El mejor piloto de la era moderna. Y, para muchos, el mejor de la historia de este deporte que ha dado a nombres como nuestro Ángel Nieto. También otros de la talla del gran Giacomo Agostini (máximo ganador con 15 títulos mundiales), Mike Hailwood, Carlo Ubbiali o Mick Doohan. Con Marc Márquez ya asomando por la esquina en esa montaña de alturas tan elevadas.

En nombre de todos los que te veneramos y los amantes del motociclismo, hay que darte las gracias Valentino porque has sido una inspiración, un motivo más para estar feliz los domingos y un póster más que colgar en la pared de nuestras habitaciones, algo que millones de personas en el mundo han hecho seguro.

Rossi con todas las motos con las que ha ganado mundiales. Foto: Motociclismo
Rossi con todas las motos con las que ha ganado mundiales. Foto: Motociclismo

Gracias ‘IlDottore’, te venga lo que te venga ahora, disfrútalo y sé tan feliz como nosotros hemos sido contigo estos 26 años de carreras que nos has dejado. Te perdonamos la tardanza, además, te damos gracias por ella.

Siempre #VR46.

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