¿Por qué el límite presupuestario puede ser el factor decisivo de la lucha por el título del 2022?

Desde antes del inicio de la campaña existe una lucha tras bambalinas entre los equipos de la F1. Aquí hacemos un balance de los intereses involucrados

redbullracing.com
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Justo al final de los años 80’s se dio un fenómeno que transformó a la Máxima Categoría desde las raíces. El éxito de la Fórmula 1 no tenía igual, era una competencia emocionante, global, indudablemente la más avanzada en cuanto a tecnología, y con una base televisiva solo por detrás de los Juegos Olímpicos y la Copa del Mundo de Futbol.

Este escaparate ayudó a las compañías tabacaleras para utilizar sus enormes recursos financieros y transformar a la F1 como la espina dorsal del mercadeo del tabaco internacional.

El monto que los equipos de punta recibían de sus principales patrocinadores rondaban los cientos de millones de dólares al año. Equipos como McLaren, Ferrari, Lotus, Ligier y Williams fueron indudablemente vinculados a diseños decorativos que ahora consideramos icónicos.

McLaren Racing Group

El volumen de recursos que la F1 recibía en ese entonces, fue descrita de manera puntual por Adrian Newey, quién en aquellos años iniciaba su carrera en MARCH:

“La Fórmula 1 está obscenamente bañada en dinero”

El Jefe del Equipo McLaren, Ron Dennis, fue descrito en muchas ocasiones como una persona que odiaba los planes ingeniosos y simplemente optaba por las soluciones más simples. En una época donde su equipo tenía recursos ilimitados a su alcance, la solución más sencilla fue dedicar todo el dinero necesario para resolver cualquier obstáculo.

Para 1989, McLaren-Honda podía traer 6 chasises a cada gran premio, 4 de ellos listos para correr. Contaba con un equipo técnico con 4 figuras de prestigio (el equivalente a tener a Adrian Newey, James Allison, Andrew Green y Aldo Costa, todos en el mismo techo).

El resultado: una dominación absoluta que derivó en la consecución de ambos campeonatos del mundo desde 1984 hasta 1991, sólo interrumpida por Williams en 1987.

Esa misma receta permitió primero a Ferrari, a Red Bull después, y finalmente a Mercedes, dominar con absoluta impunidad a la máxima categoría. Los presupuestos para el 2015 de los 4 equipos ‘grandes’ de la F1 sobrepasaron con facilidad los 400 millones de dólares.

@ScuderiaFerrari

Una investigación realizada por el reporte especializado Business Book GP en el 2015 arrojó estas cifras:

1. Red Bull Racing = EUR 468.7 M
2. Mercedes = EUR 467.4 M
3. McLaren Honda = EUR 465 M
4. Ferrari = EUR 418 M
5. Williams = EUR 186.4 M
6. Lotus = EUR 139.1 M
7. Toro Rosso = EUR 137.45 M
8. Force India = EUR 129.7 M
9. Sauber = EUR 103.25 M
10. Manor = EUR 83 M

Claramente la F1 tenía un problema. Finalmente, la mayoría de los equipos se dieron cuenta de que el nivel de gasto sería tarde o temprano insostenible. Tras negociaciones multianuales, en 2019 la FIA incluyó en sus reglamentos deportivos el primer límite presupuestario para el año 2021.

La pandemia del COVID-19 tuvo, sin dudas, un papel determinante para que los equipos de punta accedieran a dar este paso monumental. De un plumazo, se acordó eliminar la principal ventaja competitiva de los 4 grandes equipos: el dinero.

El Consejo Mundial del Deporte Motor aprobó en mayo del 2020 que, a partir de la temporada 2021, se introduciría un estatuto de Regulaciones Financieras, las cuales establecen lo siguiente:

“La reducción del límite presupuestario a $145 mdd para la temporada 2021, $140 mdd para la temporada 2022 y $135 mdd para 2023 a 2025. Basándose en una campaña de 21 competencias”.

Este es el origen de todas las discusiones entre los jefes de equipo.

@MercedesAMGF1

Ferrari, Red Bull y Mercedes, en menor medida, han solicitado constantemente a la Federación incrementos, ajustes y excepciones al límite presupuestario.

Todos los demás, liderados por McLaren y Alpine, se han opuesto a cualquier incremento en el presupuesto.

Poniendo los hechos sobre la mesa, los argumentos sobran. Acostumbrados a sustentar su ventaja competitiva a través de la inversión en más infraestructura, más personal, mejores directivos, mejores instalaciones, fabricar más partes y comprar todo lo que sea necesario para ser más rápidos; los equipos con más recursos están ansiosos de poder comprar las soluciones a cualquier precio.

El argumento de todos los demás es muy sólido: la F1 está creciendo de manera exponencial y el valor de todos los equipos también está creciendo por dos razones. Primero, un mejor espectáculo y, segundo, la sensatez financiera que promete que todos los equipos de la parrilla empiecen a ganar dinero simplemente por estar en la pista, algo inaudito en la máxima categoría.

McLaren ha hecho un esfuerzo ejemplar en recomponer su posición económica. Después de la época amarga de la asociación con Honda, cuando el auto corría prácticamente sin patrocinios; el equipo de mercadotecnia liderado por Zak Brown, ha conseguido un sinnúmero de acuerdos con nuevos socios del mercado norteamericano, suficientes para poner en números negros a la operación.

Alpine está en la parrilla de la F1 por la sencilla razón de que el costo de operación del equipo y el desarrollo de los motores es relativamente barato para ellos. En palabras de su CEO, Luca De Meo,  Alpine gana simplemente por estar en la misma frase que Ferrari, Mercedes y Aston Martin. Todo el plan se basa en que la operación sea económica y sensata.

¿Y qué decir del resto de la parrilla? Acostumbrados a vivir con presupuestos alrededor de la meta para este año, simplemente no tienen problema alguno con respetar el techo presupuestario. De hecho es su mejor herramienta para ser competitivos.

formula1.com

Una vez comprendido esto, las declaraciones de Mattia Binotto cobran importancia, porque solicita un incremento al límite para ajustarlo a la inflación, un 8%, que la misma FIA había considerado como razonable. El lado de la exageración viene de Christian Horner, que asegura que varios equipos no podrán correr al final del año sin romper el límite al presupuesto; y con estas palabras se puede ver claramente su objetivo.

5 millones de dólares extra equivalen a 20 alas, 15 pisos o 30 juegos de suspensiones para cada equipo. Poder contar con un buen paquete de actualizaciones para las últimas 5 carreras de la temporada dependen de ellos.

La Fórmula 1 no está diseñada para ser justa, nunca lo fue, nunca lo ha sido y la tarea que tienen en sus manos los directivos de Liberty Media para controlar a los enormes grupos de interés que habitan en la parrilla serán dignos de ser contados.

Sea cual sea el resultado de las negociaciones de los equipos, la temporada 2022 de la F1 promete tener los ingredientes perfectos que hacen al Gran Circo inigualable: Acción en la pista, pasión fuera de ella, drama y una buena novela de lucha por el poder para aderezar todo.

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